FORTALEZA, Brasil. (AP). Un grupo de manifestantes cerró el miércoles uno de los accesos principales al estadio Castelao sede del partido entre México y Brasil por la segunda fecha de la Copa Confederaciones forzando que los autobuses oficiales de FIFA que transportaban periodistas a utilizar rutas alternas.
La mayoría de las protestas, hasta ahora, han sido pacíficas, con algunos brotes de violencia en Porto Alegre, Belo Horizonte y el domingo pasado afuera del estadio Maracaná, previo al partido entre México e Italia.
Un día antes, la presidenta Dilma Rousseff fue abucheada fuertemente en la apertura de la Confederaciones en Brasilia.
Los autobuses desviados el miércoles fueron escoltados por la policía para llegar al estadio Castelao, donde mexicanos y brasileños chocan por la segunda fecha del Grupo B.
Este es el mayor movimiento de protestas en Brasil desde 1992 cuando el pueblo salió a la calle a pedir la destitución del entonces presidente Fernando Collor bajo denuncias de corrupción.
FUENTE: Agencia AP




