JOHANNESBURGO (AP). Pasado el debut y con tres trabajosos puntos en el bolso, Brasil no está del todo satisfecho y le urge que su principal cañonero comience a encender la pólvora, entre otras dudas que debe despejar la verdeamarela.
"Pero queremos más, desde luego", manifestó el entrenador brasileño. "Queremos jugar mejor, anotar más goles".
En esa empresa dejó una deuda grande el martes el ariete Luis Fabiano, quien se la pasó gravitando durante el partido y sin amenazar en serio el arco rival. Y cuando lo intentó, mostró problemas en la puntería.
No era el debut que se esperaba de un artillero que disputa su primer Mundial y que fue el máximo goleador con cinco tantos en la Copa Confederaciones que ganó Brasil en Sudáfrica el año pasado.
Su compañero en el ataque, Robinho, tampoco hizo goles pero fue el mejor hombre en la cancha e hizo el pase filtrado para que Elano marcara el segundo gol a los 72 minutos, que le dio tranquilidad a la tropa de Dunga.
El "Fabuloso" había dicho antes del debut que quería ayudar a Brasil a ganar la sexta Copa del Mundo y "anotar tantos goles como sea posible".
Su flojo desempeño el martes generó interrogantes sobre si aún el goleador del Sevilla no está en condiciones plenas tras su recuperación de una lesión en el muslo izquierdo que le hizo perder varios partidos con el club español la pasada temporada. El brasileño fue de todas formas el máximo cañonero de su equipo con 15 goles.
Con el partido frente a los norcoreanos, Luis Fabiano suma seis encuentros con la selección sin anotar. Su último gol fue a comienzos de septiembre en la victoria de Brasil sobre Argentina 3-1 por las eliminatorias sudamericanas.
"Faltaron espacios en el primer tiempo, no conseguí crear una oportunidad de gol, pero con certeza en los próximos partidos voy a mejorar", prometió el ariete.
Pero no sólo la sequía de Luis Fabiano debe inquietar a Dunga. El conductor Kaká pasó inadvertido en la victoria y la zaga, que es uno de los puntos fuertes del actual equipo brasileño, se dejó sorprender al final en el gol de descuento norcoreano y se le vio pasar apuros con las esporádicas subidas veloces del atacante Jong Tae Se, "el Wayne Rooney coreano".
Brasil fue lento, impreciso y no tuvo profundidad en la primera mitad. Además le costó desbaratar la muralla roja norcoreana.
A Dunga se le hizo saber que ese tipo de dificultades podrían complicar aún más a Brasil cuando se enfrente con rivales de mayor cartel, como Costa de Marfil y Portugal.
"Cuando jugamos contra un equipo más ofensivo solemos tener más espacio, pero frente a un cuadro que juega totalmente a la defensiva es más difícil; tienes que seguir insistiendo", argumentó el timonel, quien fue capitán del Brasil campeón en el Mundial de Estados Unidos 1994.
Ex luminarias de la verdeamarela como Rivaldo y Ronaldo, que alentaron a Brasil el martes desde las redes sociales, coincidieron en señalar que la apretada victoria no debe crear alarmas, y recordaron que la canarinha empezó de igual manera el Mundial de Corea-Japón 2002.
"Está bien", dijo Ronaldo, el máximo artillero en la historia de los mundiales con 15 y que esta vez mira el Mundial por televisión. "Fue el mismo resultado contra Turquía 2-1", en el debut del 2002. Ronaldo y Rivaldo fueron campeones ese año con la selección.
FUENTE: Agencia AP


