CIUDAD DEL CABO, Sudáfrica (AP). Fustigados por su técnico y abucheados por sus fanáticos, los jugadores de Inglaterra encaran una vergonzosa eliminación del Mundial si no vencen el miércoles a Eslovenia.
Los hinchas abuchearon a los jugadores al salir de la cancha, y un molesto Wayne Rooney la emprendió contra los 25.000 fanáticos ingleses en las gradas.
Los jugadores de Inglaterra saben que encaran la eliminación y que deberían jugar mejor.
"Obviamente es una desilusión", comentó el delantero Peter Crouch. "Queremos darle a los fanáticos algo para celebrar. Hicieron el esfuerzo de venir aquí y es una lástima que no tengamos nada para darles".
Una eliminación en la primera ronda sería uno de los mayores fracasos en la historia del fútbol inglés, especialmente después de la impresionante eliminatoria que hizo el equipo de Capello que puso a muchos a soñar con su segundo título mundial tras la corona de 1966.
Pero como ha sucedido muchas otras veces, el desempeño de Inglaterra está lejos de las expectativas de sus aficionados. El equipo lució torpe y sin inspiración en el empate 1-1 con Estados Unidos en su debut, en el que un error del arquero Robert Green le costó dos puntos. Su actuación frente a Argelia fue incluso peor.
"Fue uno de esos partidos en los que nada sale bien", dijo Crouch.
Inglaterra falló muchos pases sencillos y regaló la pelota contra un equipo que disputó su primer partido en un Mundial en 24 años. En cierta manera, salieron a flote muchos de los problemas que aquejaron a la selección bajo la conducción de Steve McClaren y Sven-Goran Eriksson.
Steven Gerrard y Frank Lampard siguen sin entenderse en el mediocampo, lo que hace dudar si Capello encontrará la manera de poder alinear a ambos volantes de ataque.
Capello fue breve al describir el desempeño de su equipo: "Jugamos un mal partido".
"El equipo que yo conozco no apareció en estos dos partidos", señaló el italiano. "En este partido no vi el espíritu del equipo".
FUENTE: Agencia AP



