JOHANNESBURGO (AP). Marcello Lippi se ha aburrido estos días de refutar reproches: que la selección italiana es demasiada vieja, que no tiene grandes astros, que juega feo.
También se pondrá en marcha el E, con la Camerún de Samuel Eto'o frente a Japón y el duelo europeo entre Dinamarca y Holanda.
Habría que remontarse a dos décadas atrás para encontrarse con un campeón vigente tan cuestionado. Esa fue la coyuntura de Argentina al acudir a Italia 1990. Pero esa selección albiceleste supo persignarse en Diego Maradona --que físicamente no estaba bien-- y llegó a una final que perdió ante Alemania con un penal.
La actual Italia adolece de una figura individual emblemática o de un caudillo. Francesco Totti se retiró tras la conquista del cuarto título mundial en Alemania 2006 y Alessandro Del Piero desapareció del mapa tras entrar en declive. Nada ayuda que su volante Andrea Pirlo quedó descartado para el debut debido a una dolencia en la pantorrilla izquierda.
Lippi renunció a la conducción del equipo azzurro tras la consagración en Berlín, pero volvió al puesto hace dos años luego de la eliminación en los cuartos de final de la Eurocopa de 2008 a manos de la eventual campeona España.
Revalidar el cetro puede ser un gran estímulo, sobre todo si es algo que en los mundiales no se ha producido desde que Brasil lo logró en Chile 1962.
Pero la aureola que rodea a esta Italia versión 2010 no es alentadora. El favoritismo está de lado de España y Brasil.
Lippi, sin embargo, advierte que su equipo puede volver a sorprender como hizo hace cuatro años.
"Háganme caso: hemos armado un equipo de ciertas características, que puede hacer cosas importantes", manifestó apenas llegó a Sudáfrica.
Su primer examinador será Paraguay, que marcó el paso durante buena parte de las eliminatorias de Sudamérica y que en su cuarta presentación consecutiva intenta superar la barrera de octavos de final.
La constante de Paraguay ha sido su impenetrable defensa y siempre un arquero sólido, pero ahora cuenta con un sobrante de delanteros, como Nelson Haedo Valdez, Oscar Cardozo y Roque Santa Cruz.
Tras perder a Salvador Cabañas, al ser baleado en la cabeza el pasado enero en un bar de la Ciudad de México, el técnico argentino Gerardo Martino pudo contar con la nacionalización de su compatriota Lucas Barrios. Fue una buena iniciativa, ya que Cardozo arrastra una molestia en el tobillo izquierdo.
El Italia-Paraguay en Ciudad del Cabo será el partido de fondo de la jornada.
Holanda, que jugará sin el lesionado Arjen Robben, entrará en escena a primera hora contra Dinamarca en el Soccer City de Johannesburgo. Acto seguido, Camerún se las verá con Japón, que buscará su primera victoria fuera de casa en un Mundial, en Bloemfontein.
FUENTE: Agencia AP

