Fútbol Fútbol -  9 de julio 2010 - 14:00hs

Mundial: A Robben no le importa jugar feo y ganar el tí­tulo

JOHANNESBURGO (AP). Tomando en cuenta que fue un lujo el que casi lo deja fuera del Mundial, no debe sorprender que a Arjen Robben no le importe cómo Holanda derrote el domingo a España. Lo que sea con tal de ganar el tí­tulo.

"Prefiero jugar un partido muy feo y ganar, que uno muy bonito y perder", dijo Robben.

Ganar jugando feo está bien, especialmente después de lo que pasó el 5 de junio.

En un amistoso contra Hungrí­a, el extremo intentó una jugada de lujo con el taco y en cambio se lastimó la corva izquierda. De pronto parecí­a que Holanda se quedarí­a sin uno de sus mejores jugadores a menos de una semana del inicio del torneo.

"Si en ese momento me hubiesen dicho lo que iba a pasar aquí­, simplemente no lo hubiese creí­do", comentó Robben dos dí­as antes de la final contra España.

La selección holandesa incluso viajó a Sudáfrica sin el atacante del Bayern Munich, ya que faltaban las pruebas médicas para confirmar si podrí­a jugar.

El viernes, poco más de un mes después, fue nominado al Balón de Oro junto con su compatriota Wesley Sneijder y otros ocho jugadores. Esto a pesar de ser titular en sólo tres de los partidos de Holanda, y de jugar apenas 267 de un total posible de 540 minutos.

Robben completó su primer entrenamiento completo apenas hace tres semanas.

Sin embargo, en menos de la mitad del posible tiempo de juego, se ha convertido en una de las estrellas del Mundial y suma dos goles.

Robben reconoció que todaví­a no ha sanado completamente de la corva.

"Todaví­a no estoy en mi mejor nivel, pero eso es porque de vez en cuando todaví­a siento dolor", señaló. "Puedo jugar, pero puedo jugar con dolor".

"Está mejorando, pero no ha sido lo ideal", agregó.

El extremo defendió el estilo implementado por el técnico Bert van Marwijk, quien otorga prioridad a los resultados sobre el estilo.

Van Marwijk se ha alejado de las escuela clásica del fútbol holandés, uno que poní­a el juego bonito como misión principal y que llegó a la "Naranja mecánica" a las finales de 1974 y 1978, las que perdió frente a Alemania y Argentina, respectivamente.

"En el pasado escuchábamos mucho lo bonito que era (el fútbol), pero no habí­a recompensa. Hasta ahora, hemos producido", comentó Robben. "Todaví­a no hemos mostrado nuevo fútbol más bonito. Pero siempre hemos podido depender de tener un buen orden".

FUENTE: Agencia AP