Otros deportes -  30 de julio de 2019 - 07:14

El banquete del lunes en Lima, un deleite para el paladar sudamericano

El banquete de la jornada de este lunes en los Juegos Panamericanos de Lima-2019 invitó al deleite con platillos cocinados por el brasileño Isaquias Queiroz en canotaje, la peruana Natalia Cuglievan en esquí acuático y la colombiana Mercedes Pérez en halterofilia.

- Entrada: manjar de agua dulce -

Como el chef que nunca decepciona, Queiroz, el único atleta de su país en ganar tres medallas en una sola edición de los Juegos Olímpicos (lo hizo en Rio de Janeiro), introdujo a los comensales con un platillo elaborado en un tiempo de 3 minutos y 47,631 segundos.

El servicio de este manjar de agua le valió el oro en el C1 1000 m en el canotaje de velocidad, tal como en el convite de Toronto-2015.

En la sede del área protegida Albufera de Medio Mundo, 176 km al norte de Lima, el multipremiado y exigente Queiroz, de 25 años, apenas tuvo un gesto de agrado: "No voy a decir que estoy feliz, pero estoy animado con la medalla".

En sus platos, incluye siempre un ingrediente: la superación. Lo implementó desde edad temprana, cuando tuvo que sobreponerse a la muerte de su padre; a las quemaduras que sufrió al derramársele una olla de agua hirviendo, y a la pérdida de un riñón al caer de un árbol.

La última, en noviembre, fue la muerte repentina del entrenador Jesús Morlán, quien lo llevó al podio en Rio-2016 y cuyos consejos tomaba como los de un padre.

El piragüista fue un prodigio que tomó los remos a los 11 años, a través de un proyecto social del ministerio de Deportes. Y apenas seis años después conquistó su primer campeonato mundial junior en los 200 metros de canoa individual. El oro de Lima es apenas una degustación de prueba en el camino a la clasificación a Tokio-2020, que buscará en el Mundial el mes próximo en Hungría.

- Plato principal: un Perú bañado en historia -

El plato que este lunes dejó rebosantes a los peruanos estuvo a cargo de Natalia Cuglievan, en la prueba femenina de figuras del esquí acuático.

La cuarta medalla dorada representa la mejor actuación histórica del país en unos Juegos Panamericanos, al superar la marca alcanzada en Toronto-2015. Gladys Tejeda y Christhian Pacheco, en el maratón, y Diego Elías en squash individual habían dejado la mesa servida en las jornadas anteriores.

La hazaña de Cuglievan, de 22 años, se extendió también a lo personal, al convertirse en la primera atleta en sumar dos oros continentales, junto con el primero alcanzado hace cuatro años en Canadá a los 16 años.

La peruana formada en el deporte colegial estadounidense, dio con el punto de cocción perfecto en sus saltos, vueltas y acrobacias.

De chica, solía ir en tardes de calor con sus hermanas a la laguna, donde pasaban horas divirtiéndose sobre las tablas. En los últimos dos meses se "internó" allí para entrenarse.

"Toda mi familia y muchos peruanos vinieron a apoyarme. Hemos llorado, realmente fue súper emocionante", dijo.

Aun así, los comensales peruanos siguen sin saciar el apetito.

- Postre: suspiro limeño con sabor a café -

El tercer paso del menú quedó en manos de la colombiana Mercedes Pérez, que ofreció un suspiro limeño con sabor a café, al implantar un nuevo récord panamericano en halterofilia.

Con 31 años, levantó más de tres veces su propio peso, 235 kilos (105 en el arranque y 130 en el envión), que soltó con un grito de desahogo, para alcanzar la medalla dorada en la categoría femenina de 64 kilos de los Panamericanos.

Lo logró "como una leona que acecha a su presa: la barra", dijo a la AFP la nacida en Santa Marta y tercera en el campeonato Mundial de la disciplina disputado en California en 2017.

Lloró de rodillas en el podio, evocando a su hermano fallecido.

"La experiencia, la humildad y el trabajo tienen sus frutos", se consoló.

FUENTE: AFP