Deportes 30 de enero de 2010 - 20:00

La euforia por Saints inunda a Nueva Orleáns, después de Katrina

NUEVA ORLEANS (AP). La ciudad de Nueva Orleáns vibró casi como nunca cuando los Saints conectaron el domingo pasado el gol de campo de 40 yardas que les dio su primer boleto para el Super Bowl.

Por todos lados la gente lloraba o gritaba, o ambas cosas, mientras hasta las monjas bailaban.

Al terminar el partido y por un momento, Percy "PJ" Williams Jr. se quedó sin palabras en el estadio. Todo lo que podí­a escuchar era el estruendo de los aficionados.

No era el estruendo del huracán Katrina que también recordó, cuando arrancó el techo del Superdomo. Tampoco era el clamor de sus vecinos, a los que ayudó como policí­a militar con un rifle a su espalda.

En esa noche, el soldado, de 33 años y con un abono para todos los partidos de los Saints en la temporada, percibió el clamor de toda una vida: Los Saints habí­an alejado de una patada la melancolí­a por el Katrina, y llevaron a Nueva Orleáns al Super Bowl, con lo cual desataron la fiesta más grande que la costa del Golfo de México haya visto quizá desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Saints 31, Vikings 28.

Al concluir la temporada regular número 43, los dioses del fútbol estadounidense habí­an por fin sonreí­do a sus desventurados Saints.

Pocos de los 71.276 espectadores del partido por el campeonato de la Conferencia Nacional tuvieron la misma perspectiva o las mismas emociones crudas que PJ, cuando pasaron del nadir al cenit en Nueva Orleáns.

El 29 de agosto del 2005, cuando Katrina pegó, el pelotón de la Guardia Nacional de Luisiana comandado por PJ dormí­a en el piso del vestuario de los visitantes, y casi exactamente abajo de las butacas para que las que habí­a comprado boletos meses antes.

Ahora, exclama: "!Los Saints van al Super Bowl¡"

Obviamente, Nueva Orleáns y los Saints no se desanimaron por Katrina. Pero de seguro por un momento pudieron sentir que estaban en riesgo de caer.

Cuando se le pregunta a Bob Remy, el historiador extraoficial y el estadí­stico oficial de los Saints, sobre la temporada del 2005 interrumpida por Katrina, dibuja extrañamente un espacio en blanco.

El hombre que tiene archivado casi todo documento relacionado con los Saints desde el primer partido en el estadio de Tulane en 1967, apenas si puede recordar que fue lo que ocurrió cuando los Santos se quedaron sin casa.

"Todo está borroso", dijo Remy.

En general, los Saints se tardaron dos décadas para lograr su primera temporada con foja ganadora, y no fue sino hasta el 2000 cuando ganaron su primer partido en playoffs. Los Saints eran tan malos que los aficionados decidieron en 1980 cubrirse el rostro con bolsas de papel y llamar a su equipo despectivamente como los "Aints" para denotar que no conseguí­an nada.

Ahora Nueva Orleáns ha cambiado y navega entre el amor y la esperanza.

En un centro social, Kenny "Kool Breez" Battiste, un montadiscos de profesión, sacude la cabeza. "Es como decí­an: Nunca habí­amos tenido un presidente negro, nunca habí­amos llegado al Super Bowl. Ahora, !tenemos un presidente negro y vamos al Super Bowl¡"

FUENTE: Agencia AP

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