River Plate le ganó 2-1 a Boca Juniors este domingo el superclásico del fútbol argentino, jugado en el estadio Monumental, en Buenos Aires, por la decimoquinta fecha del torneo Apertura.
Antes del encuentro se realizó una breve ceremonia de homenaje por el fallecimiento del papa Francisco, con la participación de los capitanes de ambos equipos y un respetuoso silencio, acompañado por aplausos de los más de 85.000 espectadores presentes en el Monumental.
El DT de Boca, Fernando Gago, no pudo contar con el uruguayo Edinson Cavani ni con Milton Giménez, sus espadas habituales en ataque, y sorprendió al incluir como delantero al chileno Carlos Palacios.
Al ritmo del juvenil Mastantuono
River tomó el control desde los primeros minutos, monopolizó el balón y buscó a Mastantuono, el juvenil de 17 años que se abrió camino en los últimos meses como armador de la ofensiva.
"Fue el partido que más esperé desde que estoy en primera. Estoy muy contento, muy emocionado, porque uno sueña con estas cosas y es increíble que se puedan hacer realidad, y que además el equipo gane, es algo único", señaló Mastantuono, que se convirtió en el goleador más joven de un superclásico.
Pronto quedó evidenciada la propuesta de cada uno, con un River dueño del balón y con mejor capacidad para meter en su área a un Boca que lo esperaba replegado y trataba de salir rápido de contraataque.
Le costaba al local reflejar su superioridad en el marcador, hasta que tuvo un tiro libre frontal a unos 28 metros del arco. Desde esa distancia Mastantuono sorprendió con un misil directo al ángulo izquierdo, inalcanzable para el portero de Boca, Agustín Marchesín.
"Fue un golazo, tremendo golazo. Hace rato no veía un gol así. Fue una perla hermosa", lo describió el entrenador de River, Marcelo Gallardo.
River estuvo cerca de aumentar con un cabezazo potente de Pezzella dentro del área chica, que Marchesín sacó a puro reflejo en la línea.
Sin embargo, a los 37 minutos llegó la igualdad del 'xeneize', por la vía del contraataque, con un pelotazo largo de Blanco al que llegó Merentiel, que enfrentó al portero Armani y lo venció con un tiro rasante y esquinado.
Gran victoria de River Plate
Antes del final de primer tiempo, River volvió a impactar y aprovechó su dominio aéreo para ponerse de nuevo en ventaja, con un centro de Acuña que Driussi cabeceó, Marchesín dio rebote, y el delantero estuvo atento para capturar y mandar la pelota a la red.
Con la ventaja, River buscó mantener el dominio en la segunda parte pero Boca, obligado a ir en busca de la igualdad, emparejó el trámite.
Con espacios para el contraataque, Mastantuono se fue en soledad, pero dilapidó la ocasión de liquidar el partido al definir desviado cuando se encontró solo frente a Marchesín.


