Fútbol Fútbol -  17 de enero 2022 - 08:32hs

En Japón preparan colecta para estatua a Andrés Iniesta

El Vissel Kobe de Japón, donde juega el histórico Andrés Iniesta, lanzó una campaña para recolectar dinero y hacer una estatua al español.

El Vissel Kobe, el club más rico de Japón, quiere erigir una estatua de bronce a su estrella española Andrés Iniesta y ha lanzado una colecta de dinero para sufragarla.

Andrés Iniesta llegó al Vissel Kobe en 2018 tras un acuerdo que según la prensa alcanzaría los 30 millones de dólares por año, en un contrato de dos temporadas, que fue prolongado.

El club es propiedad del millonario Hiroshi Mikitani, fundador del grupo Rakuten, uno de los hombres más ricos de Japón.

Ahora, Vissel Kobe tratará de recolectar 15 millones de yenes (130.000 dólares) para homenajear al centrocampista de 37 años con una estatua a la entrada del estadio.

El club ha pedido a los aficionados una donación de entre 1.100 y 1,1 millones yenes (entre 9,6 y 960.000 dólares) para la estatua, explicando que ayudará a convertir el estadio en un "campo sagrado" del fútbol japonés.

"Decir que es un milagro estar en el campo viendo a Iniesta jugando en Japón no es una exageración," afirma un fragmento del texto de la colecta en el sitio internet del club.

Los contribuyentes recibirán detalles que van desde como fotos tomadas con Iniesta en la ceremonia de inauguración del monumento hasta votar sobre la postura que debe tener el jugador en la estatua.

Iniesta tiene una gran popularidad en Japón y los analistas señalan que ha generado más de 100 millones de dólares en venta de billetes e ingresos.

El futbolista español ha aparecido en anuncios de televisión de sake (la bebida tradicional alcohólica japonesa) y servicios de telefonía móvil.

Pero no ha conseguido todavía el título de J-League desde que llegó a Japón, terminado con su club en la tercera plaza la pasada temporada como mejor resultado, aunque ganó la Copa del Emperador en 2019 y la Supercopa de Japón en 2020.

El legendario futbolista brasileño Zico, que jugó en la J-League cuando se lanzó en 1993, tiene una estatua a la entrada del estadio del que fue su club japonés, Kashima Antlers.