¡Fin de la espera! A pesar de la fuerte lluvia que bañó a París en este viernes de alta tensión, una colorida e inédita ceremonia de apertura en las aguas del río Sena, por donde desfilaron en botes miles de deportistas, dio la largada oficial a los Juegos Olímpicos de París 2024.
Y dieron también un parte de tranquilidad para el arranque oficial de unas justas que se extenderán hasta el 11 de agosto, cuyo Día D comenzó con un saboteo a la red ferroviaria francesa, a pesar de las extremas medidas de seguridad desplegadas a lo largo del país.
El "ataque masivo", con incendios incluidos, buscó paralizar la red de trenes de alta velocidad y afectó a 800.000 viajeros, varios atletas entre ellos, lo que provocó la rabia e indignación de las autoridades de Francia.
Pero el intento de hacer trastabillar "los Juegos de los deportistas", como los llamó el gobierno francés, no afectó el desarrollo del espectáculo dirigido por el director de teatro Thomas Jolly.
"Gracias (a los anfitriones) por recibirnos de esta forma tan espectacular. La llama olímpica hará a París y a toda Francia brillar aún más", dijo el presidente de Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, durante el acto.
Zizou y Nadal en París 2024
'Zizou', muy vitoreado por los presentes, cedió la antorcha al tenista español Rafael Nadal, quien comenzó su traspaso a manos de otras leyendas del deporte (Carl Lewis, Nadiea Comaneci y Serena Williams) que la llevaron finalmente hasta el Jardín de las Tullerías.
De allí partió el pebetero en un espectacular globo aéreo dorado que hizo olvidar el ambiente de alerta antiterrorista y las tensiones globales por las guerras en Ucrania y Gaza.
Y le dio paso al punto más emotivo de la noche: la reaparición de Céline Dion, ausente de los escenarios desde 2020 por una rara enfermedad. En lo alto de una Torre Eiffel bañada en luces multicolores y entonando la canción "El himno al amor" de Edith Piaf, la canadiense dio cierre a una ceremonia lluviosa e inolvidable.