COTIA, Brasil (AP) — Desde la capital federal Brasilia hasta Río de Janeiro, la ciudad maravillosa. También en la industrial Belo Horizonte y Cuiabá en la región amazónica.
Todo cambiará el viernes al tener que enfrentarse al anfitrión en unos inéditos cuartos de final para el fútbol colombiano.
El escenario será Fortaleza, una ciudad costera en el noreste. De repente, los jugadores colombianos no se sentirán muy extraños en el entorno del estadio Castelao.
¿Calor y humedad en una ciudad bañada por el Atlántico? Bien podría sentirse que están en Barranquilla, la ciudad caribeña que es la sede de la selección cuando disputa sus compromisos en las eliminatorias de Sudamérica.
Los colombianos se preparan para salir a jugar con una parcialidad que esta vez no estará rendida a su favor, con las butacas teñidas del amarillo de la camiseta de la selección brasileña, bastante similar, en todo caso, al amarillo luminoso de la camiseta colombiana.
"Nos hemos sentido muy a gusto con nuestros compatriotas que nos han acompañado en los estadios, pero sin duda hay que prepararse porque sabemos que Brasil tendrá más hinchas", dijo el martes el portero suplente Camilo Vargas.
Debido a la proximidad geográfica con Brasil, este Mundial ha sido el perfecto para que el aficionado colombiano se embarcara en expediciones para alentar a un seleccionado que desde Francia 1998 no acudía a la máxima cita del deporte.
Según datos que la FIFA difundió a comienzos del mes pasado, Colombia figuró como el quinto país aparte de Brasil cuyos fanáticos adquirieron más entradas para el Mundial, con 54.477. El resultado ha sido teñir de amarillo los estadios.
Para el defensor Carlos Valdés, una hinchada en contra no les afectará.
"Uno como jugador, a cierto nivel y más en esta fase de competencia, está acostumbrado jugar con el público en contra", comentó Valdés. "Siempre ha sido un aliciente para los equipos, pero dentro del terreno de juego... simplemente tienes en mente el plan que, valga la redundancia, que se tiene planificado, y lo que quieres es cumplirlo. Pero en la cancha seguiremos sintiendo el apoyo de nuestra gente".
FUENTE: ERIC NÚÑEZ (Associated Press)

