MUNDIAL 2014 Mundial 2014 -  9 de mayo 2014 - 13:57hs

Mundial: Valcke cambiaría "muchas cosas"

ZURICH (AP) — El secretario general de la FIFA Jerome Valcke dijo que cambiaría "muchas cosas" en la organización de la Copa Mundial, caracterizada por demoras en las obras y una agitación social que hacen temer por el éxito del torneo.

"Tal vez debimos haber involucrado al gobierno antes", comentó el dirigente en alusión a los retrasos en muchas obras y a las manifestaciones de protesta por las grandes sumas que se está invirtiendo en el torneo mientras se ignoran problemas de infraestructura y servicios sociales, como aducen los detractores del gobierno.

Agregó que sería "inocente" pensar que no habrá protestas como las que se registraron durante la Copa Confederaciones del año pasado.

En respuesta a quienes dicen que los brasileños estarán de fiesta mientras su equipo siga en la competencia y que no habrá agitación social, Valcke dijo que "las cosas van más allá. Las razones por las que la gente salió a la calle en el 2013 no han cambiado. Hay problemas sociales en Brasil. Tomará tiempo" resolverlos.

El dirigente expresó que no se puede responsabilizar al organismo si la inversión en el torneo hizo que se postergasen proyectos sociales.

"No siento ninguna culpa si se usó dinero público que debió haber sido destinado a la educación, la salud o lo que sea", manifestó. "Cuando Brasil se postuló como sede, tenían el presupuesto".

Agregó que no se permitirán manifestaciones ni carteles políticos en los estadios y que la FIFA tomó medidas para impedir que la presidenta de Brasil Dilma Rousseff sea abucheada, como ocurrió durante la ceremonia inaugural de la Copa Confederaciones.

Señaló que ni Rousseff ni el presidente de la FIFA Joseph Blatter hablarán durante la ceremonia inaugural del 12 de junio, aunque sí entregarán el trofeo al ganador el 13 de julio en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.

Valcke trató de tranquilizar a la gente respecto a los preparativos.

"No diría que no están listos, pero no han terminado", declaró al rendir un informe sobre el estado de cosas en Brasil.

El estadio Itaquerao de Sao Paulo, donde Brasil y Croacia jugarán el partido inaugural, es un símbolo de los problemas que enfrenta el torneo. Las obras están demoradas, son muy costosas y a escasa distancia hay tierras ocupadas por manifestantes que dicen que perdieron sus viviendas por los altos costos de los alquileres en el barrio.

Valcke dijo que se requerirá "un nivel de operación perfecto" en el partido inaugural, al que asistirán 14.000 invitados entre los 65.000 asistentes.

FUENTE: GRAHAM DUNBAR (Associated Press)