Cincuenta años después de la sangrienta toma de rehenes en los JJOO de Múnich, el gobierno alemán y las familias de las víctimas israelíes lograron un acuerdo sobre indemnizaciones.
El pacto, acogido positivamente por el presidente israelí, pone fin a unas negociaciones confidenciales que duraron décadas. Se produjo días antes de la conmemoración del ataque terrorista, único en la historia de los Juegos Olímpicos.
"El gobierno federal aplaude el acuerdo con las familias de las víctimas", reaccionó el portavoz del gobierno de Olaf Scholz, Steffen Hebestreit. El presidente israelí, Isaac Herzog, expresó su "gratitud" con Alemania por unas indemnizaciones destinadas a reparar una "injusticia histórica".
Hechos
El 5 de septiembre de 1972, ocho miembros de la organización palestina "Septiembre Negro" entraron en un apartamento de la delegación israelí en la villa olímpica y mataron a dos atletas israelíes. Se llevaron a otros nueve miembros de la delegación como rehenes, con la esperanza de intercambiarlos por 232 prisioneros palestinos.
La intervención de los servicios de seguridad alemanes en la base militar de Fürstenfeldbruck, a unos 30 kilómetros de Múnich, se saldó con la muerte de todos los rehenes, un desenlace sangriento por el que, en parte, las autoridades de Alemania Occidental fueron dadas por responsables. En la operación fueron abatidos nueve atacantes palestinos, y otros tres fueron detenidos.
El acuerdo también prevé la puesta en marcha de una comisión de historiadores alemanes e israelíes que tendrán acceso a documentos clasificados hasta la fecha, para que arrojen luz sobre el ataque y el fiasco policial.
Con este acuerdo, Alemania "cumple con su obligación histórica con las víctimas y sus familias, en el contexto de la relación especial germano-israelí", agregó el portavoz.
Según Hebestreit, el pacto debe "crear las condiciones para abordar un capítulo doloroso de nuestra historia común, para reconocerlo como es debido y sentar las bases de una nueva cultura de la memoria".
FUENTE: AFP




