RÍO 2016 Noticias -  3 de agosto de 2016 - 14:43

Rusia busca en Rio la consagración de su nueva reina de la gimnasia rítmica

A la sombra del doblete olímpico de la gran Evgenia Kanaeva, en el vivero ruso de campeonas de perfección glacial crecía su heredera: se llama Yana Kudryavtseva y, con apenas 18 años, llega a Rio para coronarse como la nueva reina de la gimnasia rítmica.

En la frontera entre la danza, la gimnasia artística y las acrobacias, la rítmica es también una carrera hacia la perfección donde las reglas obligan a entrar y salir del tapiz con la cabeza alta. Y nadie lo ha entendido mejor que Rusia, que acumula ocho de los 13 oros repartidos desde que este deporte entró a formar parte del programa olímpico en Los Ángeles-1984, y en Atlanta-1996 cuando se añadió la categoría por equipos.

En pleno escándalo del dopaje ruso, la gimnasia aún espera la resolución del triunvirato formado por el Comité Olímpico Internacional (COI).

Hasta la irrupción de la elegante Kanaeva -campeona del concurso individual en Pekín-2008 y Londres-2012-, ninguna gimnasta había conseguido defender su oro olímpico cuatro años después.

A la joven Kudryavtseva le sobran, sin embargo, las credenciales para comenzar a suceder a la 'zarina' en Rio.

En 2013, su primera temporada como senior, el nuevo prodigio ruso se reveló en Kiev, y todavía sin haber cumplido los 16 se convirtió en la gimnasta más joven de la historia en conquistar un título mundial, gracias a su oro en el concurso general, además de sus otras cuatro medallas.

Un año más tarde, repitió éxito en Turquía, mientras que en el Mundial de Stuttgart-2015 alcanzó a su admirada Kanaeva como triple campeona individual.

En la competición de gimnasia rítmica de Rio, que se disputará en el tramo final de los Juegos (del 19 al 21 de agosto, día de la clausura), Kudryavtseva será la gran rival a batir, aunque su compatriota Margarita Mamun y la bielorrusa Melitina Staniouta ya han demostrado que son capaces de ponerle el triunfo muy difícil.

Pero mientras en la nueva estrella de la gimnasia rítmica reluce su milimétrico dominio de la técnica y una juventud de increíble potencial, la española Carolina Rodríguez saldrá al tapiz de la Arena Olímpica apoyada en la veteranía de los 30 años y en la sentida expresividad que hizo de ella una gimnasta especial.

Rodríguez llega a sus terceros Juegos Olímpicos por un camino improbable, tras haber debutado en Atenas-2004 como miembro del conjunto español, y de haber regresado en Londres como gimnasta individual, con una época de retiro por medio. Ahora desembarca en Rio como campeona nacional con el objetivo de firmar la que podría ser su despedida soñada.

La delegación ibérica la completan las gimnastas del conjunto, tercero en el Mundial de 2015, que luchará ahora por subirse de nuevo a un podio olímpico 20 años después de la gesta de Atlanta, cuando España conquistó el primer oro en conjunto de la historia de esta modalidad que debutaba aquel año en los Juegos.

Un sueño que, no obstante, acabó pronto: desde entonces, Rusia logró todos los títulos olímpicos por equipos.

FUENTE: AFP