MIAMI (AP). Para el Heat de Miami, julio fue el mes para ensamblar el equipo. Agosto fue para conocerse. Septiembre fue para el acondicionamiento físico. Octubre fue para aprender las jugadas. Noviembre fue para asimilar las derrotas.
El Heat fue el mejor equipo del último mes de 2010 con una marca de 15-1, y la única derrota fue por un margen de dos puntos ante Dallas. En los últimos 15 años, sólo otro equipo había conseguido ganar más duelos en un mes y esos fueron --irónicamente-- los Cavaliers de Cleveland de LeBron James, que igualaron el récord de triunfos en un mes con su foja de 16-1 en marzo de 2009.
¿Qué fue de la teoría de que Erik Spoelstra no era el entrenador ideal? ¿Qué Dwyane Wade, Chris Bosh y James no eran capaces de jugar juntos en Miami tras los bombos y platillos de sus contrataciones en julio? ¿Qué el Heat carecía de las piezas para complementar a sus estrellas?
Todo eso ha sido desvirtuado, de momento.
"Al final de noviembre, casi todo el mudno nos tenía liquidados", dijo Spoelstra. "Pero fuimos capaces de mantener la unidad y mejorar como grupo".
Spoelstra empezó a llamar al equipo como la "Band of Brothers" o "Hermanos de sangre".
Es una frase que el entrenador ha empleados varias veces durante la temporada y obviamente es una consigna, al considerar que cada jugador recibió como regalo de Navidad de Spoelstra el libro y la colección de DVD sobre la historia de un regimiento de soldados en la Segunda Guerra Mundial. El técnico ha calcado los mismos trucos que su mentor Pat Riley a menudo utilizó cuando dirigió a Miami.
Después de 15 triunfos en diciembre, pues algo debe estar saliendo bien.
"Hace un mes las paredes se nos caían encima", dijo Wade tras anotar 45 puntos el miércoles para que Miami derrotase 125-119 de visita a Houston. "Ahora estamos en un momento en el que hemos hecho algo de historia".
Ningún club de la NBA ha ganado 10 partidos consecutivos como visitantes en el mismo mes. Sólo otros tres en la última década --los Cavaliers (16) en marzo de 2009, Detroit (15) en diciembre de 2007 y Phoenix (15) en enero de 2007-- habían ganado tantos partidos en un mes.
Y pensar que todo pintaba mal cuando Miami arrancó con foja de 9-8.
"Nuestra programación fue muy dura", dijo James. "Jugar 10 partidos de visitante en mes es duro para cualquier equipo. Y el haber podido ganar todos los últimos es una muestra de nuestro juego y que hemos mejorado con cada partido".
FUENTE: Agencia AP

