MESA, Arizona, EE.UU. (AP). Cómodo en su nuevo ambiente, Carlos Peña bromeó el viernes con sus compañeros, se comió un gran plato de cereal y luego contempló la que será su primera _y quizás única_ temporada con los Cachorros de Chicago.
"Sería lo máximo ganar en Chicago", comentó.
Los Cachorros ficharon a Peña en diciembre con un contrato por un año y 10 millones de dólares. El acuerdo le permitirá al inicialista tener una buena campaña y luego buscar un aumento como agente libre.
Peña ya está trabajando con el coach de bateo Rudy Jaramillo para simplificar su swing y aumentar su promedio.
El zurdo es el bate de poder que Chicago necesita en su alineación, pero el equipo espera que mejore el promedio de .196 que tuvo la temporada pasada con los Rays de Tampa Bay, cuando 28 de sus 95 hits fueron cuadrangulares.
"Sin duda quiero mejorar todos mis números. El énfasis es en el promedio de bateo, porque tuve un año difícil en esa categoría", indicó.
"Ese no soy yo, eso no me representa. No sería inteligente de mi parte tratar de seguir arrastrando eso, ese promedio de bateo, seguir arrastrándolo como una cifra que me representa".
Peña es conocido por su buen fildeo en primera y su poder, con 144 de sus 230 jonrones en las mayores en las cuatro últimas temporadas con los Rays.
Peña, ganador del guante de oro en 2008, dice que su buen fildeo es producto de su interés por jugar como campocorto al principio de su carrera.
"Se remonta a cuando era niño y quería ser torpedero, y obviamente no podía porque era zurdo", indicó. "Así que tuve que irme a primera base. Siempre he admirado a los buenos torpederos defensivos de mi país, como Tony Fernández. Creo que lo tenía en la cabeza desde muy pequeño, que la defensa era importante. Y he seguido pensando así".
FUENTE: Agencia AP


