GLENDALE, Arizona (AP). Con su jocosidad de siempre y con el madero aún vigente, Ramón Castro se prepara para otro año como receptor suplente con los Medias Blancas de Chicago.
"Soy el mismo hombre y sé cuál es mi trabajo", expresó el veterano catcher a la AP.
Castro llegó a los Medias Blancas procedente de los Mets de Nueva York a mitad de la temporada del 2009 a hacer una labor que ejecuta desde hace buen tiempo, el servir como respaldo detrás del plato.
Desde el momento de su aterrizaje y hasta la temporada del 2010, el oriundo de Vega Baja fue el suplente de A.J. Pierzynski y lo seguirá siendo en el 2011.
El puertorriqueño tuvo 37 salidas detrás del plato en la pasada temporada, 20 menos que en el 2009, pero consideró que aprovechó bien particularmente sus turnos al bate. Terminó con promedio de .278, con ocho jonrones y 21 producidas.
Asegura que esa ofensiva lo ayudó mucho para que lo siguieran tomando en cuenta.
Alex Ríos, compañero de equipo y compatriota de Castro, ensalzó la labor del experimentado receptor.
"Es un tremendo jugador que si hubiese tenido la oportunidad de jugar todos los días en otro equipo, pues hubiese tenido un mayor impacto", consideró el jardinero boricua. "El es una pieza esencial en su puesto".
Castro comenzó su carrera en 1999 con los Marlins de la Florida y luego pasó a los Mets en 2005.
En Chicago, asegura, encontró el clima más divertido. "Es uno de los mejores equipos en los que he jugado en mi carrera", estima.
El boricua arrastra 12 temporadas en las Grandes Ligas, pero no pierde su chispa, ni su jocosidad al responder a la prensa.
Consideró como "un vacilón" el trabajar bajo el mando de Guillén, quien es muy conocido también por ser bien expresivo y por tener una personalidad controversial.
Castro se refiere a Ríos como "mi paisano, al que tengo que hablarle mucho y darnos luz" y al venezolano Omar Vizquel, quien llega para su segunda temporada en Chicago a respaldar posiciones del campo interior, como el "papá de todos nosotros".
Vizquel, un viejo mago en el campocorto de 43 años, se prepara para jugar su 23ra temporada en las Grandes Ligas.
"Este es un equipo en el que existe mucha hermandad y gente buena y divertida", enfatizó Castro. Pero "el trabajo tenemos que hacerlo con seriedad y este año particularmente hay que levantar cabeza después de un 2010 negativo".
Chicago terminó doblegado por sus archirrivales de división, los Mellizos de Minessota, en la puja por avanzar a la postemporada.
FUENTE: Agencia AP




