SEATTLE (AP). El manager de los Medias Blancas de Chicago Ozzie Guillén no espera que la organización de béisbol de las Grandes Ligas lo penalice por decir que su equipo cobrará venganza si uno o más de sus bateadores es golpeado por lanzamientos del equipo contrario.
"Puedo decir lo que quiera; siempre y cuando no diga algo sobre ellos", dijo el locuaz dirigente de Chicago.
El entrenador venezolano estaba molesto el domingo pues Paul Konerko, Scott Podsednik y Gordon Beckham recibieron pelotazos la noche anterior en su partido ante los Indios de Cleveland, que Chicago ganó por 8-5.
El manager admitió que no piensa que los Indios golpearon a sus peloteros a propósito, pero dijo que está cansado de ver cómo sus jugadores reciben pelotazos.
FUENTE: Agencia AP




