LOS ANGELES (AP). Aunque Manny Ramírez volvió a tener otro momento espectacular en la postemporada con los Dodgers de Los Angeles, no pudo realizar dos hazañas en el mismo partido.
Pero en el séptimo capítulo, Manny pegó un débil roletazo cuando había un corredor en posición de anotar. En el octavo, dejó varados a dos corredores con otro rodado para que concluyera el inning, y los Dodgers cayeron por 8-6.
Ramírez, el máximo jonronero en la historia de la postemporada, llegó a 29 bambinazos en playoffs, pero los Dodgers necesitaban una mayor aportación para no perder en casa y en el comienzo de la serie.
El quinto cuadrangular, que Ramírez observó durante unos momentos desde el plato, provocó sensaciones de júbilo y esperanza en el Dodger Stadium, donde los espectadores comenzaron a olfatear la remontada, con la pizarra en 5-4.
Los aficionados californianos volvieron a tener la sensación del otoño pasado, cuando la estrella más nueva de Hollywood llevó a los Dodgers a la Serie de Campeonato con varios hits y remolcadas cruciales.
Estos playoffs no han sido tan mágicos para Ramírez, salvo por un par de batazos.
La campaña del dominicano comenzó de manera poco auspiciosa, con una suspensión por 50 partidos por violar las políticas de las Grandes Ligas sobre el consumo de drogas. Luego, Ramírez pasó por varios baches con el madero, y el manager Joe Torre sugirió que el toletero estaba demasiado ansioso por jonronear, algo que rara vez ha sido considerado un defecto del bateador, criticado frecuentemente en Boston por parecer demasiado relajado.
En 104 encuentros de la temporada regular, bateó 19 jonrones, incluido un grand slam contra Cincinnati. Pero su impacto no ha sido tanto como en su debut con los Dodgers.
FUENTE: Agencia AP