NUEVA YORK (AP). Paul Williams ha sufrido cinco meses de frustraciones, llenos de aplazamientos y cancelaciones que finalmente le costaron la posibilidad de una pelea contra el campeón mediano Kelly Pavlik.
Los dos pudieran terminar peleando el año próximo, pero Wiliams no se va a cruzar de brazos. Uno de los boxeadores más evitados en el mundo finalmente regresa al cuadrilátero el sábado por la noche contra el argentino Sergio Martínez, campeón superwelter, en el Boardwalk Hall de Atlantic City.
"Si tú dices que eres el mejor, tú peleas con los mejores. Alguien va a perder y alguien va a ganar", dijo Williams, el dos veces campeón mediano que va a combatir con Martínez al límite divisional de 72,5 kilogramos.
Williams (37-1, 27 KOs) iba a retar a Pavlik por sus títulos en octubre, pero la pelea fue aplazada hasta diciembre a causa de una persistente infección con estafilococos en un nudillo de la mano derecha del campeón. Luego de una conferencia de prensa para anunciar una nueva fecha, Pavlik decidió no pelear cuando se dio cuenta que no estaría listo a tiempo.
"Algunos boxeadores siempre están diciendo que quieren pelear conmigo y lo único que hacen es hablar", dijo. "Entonces yo firmo para pelear con otro, y comienzan a hablar de nuevo: 'Queremos pelear, queremos pelear'. Bien, tú tuviste una oportunidad de pelear. ¿Por qué no lo hiciste?".
El promotor de Williams, Dan Goossen, y su manejador Al Haymon tuvieron que apresurarse para encontrar un remplazo valedero para Pavlik y mantener su lucrativa fecha en la televisora HBO. Serguei Dzindziruk, Joshua Clottey y Shane Mosley fueron considerados antes que Martínez eventualmente aprovechase la oportunidad.
Martínez (44-1, 24 KOs) no es bien conocido en Estados Unidos, a menos que se le haya visto vapulear a Alex Bunema para llevarse un cinturón interino y lograr una controversial empate ante Kermit Cintron. Aún así, es un rival peligroso para Williams, con capacidad para desmantelar oponentes y suficiente poder para acabar rápido la pelea.
FUENTE: Agencia AP


