Fútbol Fútbol -  24 de mayo 2017 - 21:08hs

Los hinchas del Manchester United, una alegría en mitad de la tragedia

Los aficionados del Mánchester United desplazados a Suecia para la final de la Europa League que su equipo ganó el miércoles, pudieron recuperar la sonrisa pese a la conmoción que todavía vive su ciudad desde el atentado del lunes.

La victoria 2-0 del United sobre el Ajax, con goles de Paul Pogba y Henrikh Mkhitaryan, permitió a los aficionados olvidarse por unos momentos de la tragedia por las 22 personas asesinadas y los sesenta heridos a la salida de un concierto de la 'pop star' Ariana Grande.

"Jugamos por Inglaterra, por Mánchester. Jugamos por la gente que murió", afirmó Pogba al término del partido.

La final se vio precedida por un minuto de silencio muy respetado, seguido de un minuto de aplausos, todo ello dedicado a las víctimas del ataque.

La ceremonia de apertura de la final fue reducida al máximo "como muestra de respeto a las víctimas del ataque de Mánchester", según había anunciado la UEFA el martes en un comunicado.

Los jugadores del Mánchester United jugaron con brazaletes negros en señal de luto.

En la tribuna de los aficionados del Mánchester United se colocaron varias pancartas en recuerdo de las víctimas, entre ellas "We'll never die" (Nunca moriremos) o "MUFC, Meaning of life" (Manchester United Football Club, la razón de vivir).

También una en la que se leía "Manchester, a city united" (Mánchester, una ciudad unida), haciendo un juego de palabras mezclando los nombres de los dos grandes clubes de la ciudad inglesa.

En los alrededores del estadio Friends Arena de Solna el recuerdo a las víctimas antes de la final era inevitable.

"Esto debería motivarles (...) No ganan para el equipo, ganan para su ciudad", estimaba Vijay Patel, un aficionado de 27 años de los Red Devils.

Durante la jornada no hubo problemas reseñables entre las dos aficiones, que vivieron la previa de la final con armonía y participando de la fiesta.

La presencia policial para acceder al recinto fue muy visible, constataron los periodistas de la AFP.

En la 'fan zone' instalada en el centro de la capital sueca, algunos de ellos aprovecharon las horas antes del partido para golpear con fuerza un balón para liberar las tensiones de los últimos días.

Pero el ambiente futbolístico tenía que compartir espacio con el duelo que vive Mánchester desde el lunes, cuando 22 personas murieron por un atentado con bomba cometido por un kamikaze.

A la espera del inicio del choque y con una temperatura estival, los hinchas preferían más hablar de fútbol que de la tragedia, aunque alguna referencia era inevitable.

"Eso va a darles una motivación suplementaria para representar bien a la ciudad y esperamos llevar el trofeo a casa", auguraba a la AFP Shaun Payne, de 29 años.

Los aficionados del rival, los del Ajax, también se vieron afectados por ese clima de luto.

El ataque "apagó la llama. Hacía tiempo que el Ajax no jugaba una final europea, es triste", lamentó Rob Coppen, un holandés de 28 años.

Amy Edwards, fan del United de Zlatan Ibrahimovic, admitía que estaba nerviosa acerca de la seguridad que rodeaba el partido, pero se esforzó por no dejarse llevar por el miedo.

"Estoy un poco preocupada ante la idea de que pase algo, pero imagino que es un riesgo que hay que asumir cuando se acude a grandes partidos. No puedes encerrarte en casa", afirmó.

El dispositivo de seguridad para el partido se había visto reforzado, para evitar problemas en el Friends Arena de Solna.

"Hemos tenido muchos preparativos y teniendo en cuenta cómo va el mundo hoy, este tipo de incidentes (un ataque terrorista como el del lunes) son el tipo de cosas para las que hay que estar preparados. Así que eso ha formado parte desde el principio en nuestra preparación", declaró antes del partido el portavoz de la policía de Estocolmo, Kjell Lindgren.


FUENTE: AFP