El sumotori Kotoshogiku ganó este domingo la Copa del Emperador del Gran Torneo de Año Nuevo de Tokio, la primera victoria de un japonés en diez años en este deporte de tradición nipona y cada vez más dominado por extranjeros.
En los días anteriores se impuso a los legendarios campeones mongoles Hakuho y Harumafuji, y doblegó igualmente a su compatriota Toyonoshima.
"Estoy tan contento... no hay palabras", dijo Kotoshogiku tras su triunfo, que para su país pone fin a una larga sequía. Ningún sumotori nipón había ganado este torneo desde la victoria en enero de 2006 de Tochiazuma, ahora retirado.
Actualmente, el sumo, un deporte de dos mil años de antigüedad, no atrae demasiado a los jóvenes japoneses, que prefieren el béisbol o el fútbol.
La supremacía de luchadores extranjeros, principalmente de Mongolia y también de Hawai, Europa del Este o el norte de África, ha desconcertado a los tradicionalistas y suscitado mucho debate en los últimos años.
FUENTE: AFP


