Sin conseguir la regularidad necesaria para que su juego vuelva a ser el de aquella época en la que encabezaba la clasificación mundial, el español Rafael Nadal encara el US Open de 2015 con mucha energía positiva y "mentalmente fresco".
Después de haber sido depuesto como campeón del Abierto de Francia -su derrota en cuartos de final ante Djokovic fue apenas la segunda en el torneo de París-, Nadal cayó al 10º puesto del mundo, su clasificación más baja desde hace una década.
Ahora encara el US Open en el octavo lugar de la ATP, pero ya no es el jugador que una vez sembró el terror entre sus rivales.
Empero, el tenista de Manacor dijo el sábado en una entrevista en la televisión estadounidense que agosto ha sido "el mejor mes después de volver de la lesión". "Me siento mentalmente fresco, con mucha energía y mucha motivación para este torneo", indicó.
- "No hay tiempo para llorar" -
Nadal ha perdido 14 veces este año en comparación con las 11 en el 2014, las siete en 2013 y solo seis en 2012.
Las lesiones le dejaron fuera del Abierto de Nueva York en 2012 y 2014 y ahora busca la reivindicación.
Este año, en Wimbledon, fue eliminado en la segunda ronda por el alemán Dustin Brown, mientras que su temporada de pista dura en canchas norteamericanas terminó en una derrota en cuartos de final frente al japonés Kei Nishikori en Montreal y una salida en la tercera a manos de su compatriota Feliciano López en Cincinnati.
El español ha asumido las adversidades con filosofía. "Nunca me considero una gran, gran estrella. Así que aprecio cuando me suceden todas estas cosas buenas", dijo Nadal.
El sorteo no fue benévolo con Nadal. Su rival en el debut este lunes será el joven croata Borna Coric, que ya le venció el pasado año en el torneo de Basilea, en una pista mucho más rápida que las de Flushing Meadows. En su camino se encuentran también el estadounidense Steve Johnson, el italiano Fabio Fognini, su compatriota Feliciano López o el canadiense Milos Raonic, décimo jugador del mundo. Y si logra sobrevivir a todos estos, tendrá un hipotético duelo con el número uno mundial, Novak Djokovic en cuartos de final.
"Estoy teniendo un año difícil, sí. Pero no es un año terrible. No puedo hacer un drama sobre este tipo de cosas. Este no es el momento para llorar", acotó.
FUENTE: AFP




