Otros deportes -  17 de junio de 2015 - 16:22

En medio de show deportivo en Bakú, opositores claman contra represión

"Pan y Juegos", ironiza Bahruz Samedov, un joven miembro de un movimiento opositor que denuncia el "régimen" de Azerbaiyán, país que se regalado un escaparate mundial con la organización de los primeros Juegos Europeos.

"Estos Juegos podrían ser una oportunidad de expresarse, pero no se puede hacer nada, la policía está en todos los sitios", asegura Samedov, un estudiante de Lingüística de 20 años, flaco y demacrado, mientras camina tranquilamente por las calles del centro de la capital, bañadas por el calor primaveral.

Pese a ello, dice estar "vigilado por la policía". Samedov milita activamente en internet y a veces también en las calles.

Pertenece a NIDA, una organización que agrupa a 300 opositores y cuya página Facebook cuenta con 50.0000 seguidores, que tiene como objetivo denunciar las violaciones de los derechos humanos, los abusos policiales, las detenciones arbitrarias, la desinformación, etc.

"Queremos cambiar la vida de la gente y, quizá, el régimen. Lo que yo quiero es el cambio. Queremos una democracia, la libertad de expresión. Una vida normal", argumenta.

- Como en tiempos de la URSS -

Poco después, se junta con otro miembros en un pequeño apartamento en el fondo de un patio. Internet, que el Estado no ha conseguido aún controlar según los activistas, es su terreno de acción.

Shirin Tire es un bloguero cuya notoriedad aumenta en Azerbaiyán, colgando en la red vídeos en los que se denuncia la violencia policial.

"Aquí, cuando los policías reciben una orden, pueden atacar a todo el mundo, incluida a su propia familia. Y si hace falta, de manera muy brutal, llegando a apalear o matar a alguien", dice Tire en un vídeo donde se ve a los agentes golpear a manifestantes de manera violenta.

La ONG Amnistía Internacional, declarada indeseable en el país, publicó un informe titulado "Azerbaiyán: los Juegos de la represión" en el que se denunció a un "Estado donde la crítica a las autoridades se enfrenta a diario con la represión".

El país, que vive de su riqueza en hidrocarburos, está dirigido desde 2003 con puño de hierro por Ilham Aliev, que sucedió a su padre tras la muerte de éste, un exmiembro del KGB y que había accedido a la presidencia del país en 1969.

En mayo de 2014, ocho militantes de NIDA fueron condenados a penas de cárcel de entre 6 y 8 años por alteración del orden público, posesión ilegal de armas y drogas.

"Es como en la Unión Soviética. En este país, hay una línea y si la traspasas, estás acabado. No puedes hacer nada, no encuentras trabajo. Y si continúas siendo activo y eres popular, vas a la cárcel", denuncia Samedov.

- Clima de terror -

Elchan Gassanov fue encarcelado en 2011 después de haber sido detenido durante una manifestación. Profesor de educación física, no encuentra trabajo desde hace 10 años "por mis actividades políticas", que comenzaron en 2002. Tampoco puede abandonar el país.

"La libertad en Azerbaiyán no existe. No tenemos derecho a hablar, no se puede hacer nada, es una broma", clama sentado al lado de una chimenea en la que cuelgan los retratos de los prisioneros políticos de los que se ocupa.

"Actualmente, todo el mundo está en prisión, incluso aquellos que ayudan a los militantes, como sus abogados", denuncia.

"Hoy hay 82 prisioneros (políticos, 20 según Amnistía Internacional)", en el país, donde reina un clima de terror. "Nuestros móviles están pinchados, nuestros correos electrónicos son leídos. Todo el mundo está bajo vigilancia".

De los Juegos Europeos, Gassanov no quiere ni oír hablar. "No miraré los Juegos porque no miro la tele gubernamental", zanja.

FUENTE: AFP