PARIS (AP). Francia perdió la final de la Eurocopa 2016 ante Portugal, pero puede reclamar un triunfo en un frente extradeportivo: garantizar la seguridad durante el torneo de un mes de duración que congregó a aficionados al fútbol de todo el continente, que coincidió con el estado de emergencia y una alerta elevada ante posibles ataques extremistas.
Miles más se desplegaron por los Campos Elíseos y el Stade de France, uno de los objetivos de la cadena de ataques que el pasado noviembre que dejó 130 fallecidos en París.
La policía empleó gases lacrimógenos y cañones de agua antes del último juego del torneo en enfrentamientos con seguidores molestos porque la zona de las pantallas gigantes estaba llena y había sido cerrada.
FUENTE: AP

