La espera ha sido larga, casi interminable, pero Alexander Isak ya está aquí. El delantero sueco, el hombre de los 150 millones, marcó su primer gol en la Premier League, que junto al tanto de Cody Gakpo en el descuento, dieron el triunfo al Liverpool sobre el West Ham United y alivia la presión sobre Arne Slot.
Y le tocó tomar decisiones a Slot, que para empezar dejó en el banquillo a Mohamed Salah, la gran estrella de la temporada pasada, pero completamente minimizado este año y muy lejos de su mejor nivel.
Liverpool regresa a la victoria
El holandés controló y buscó el pase hacia atrás para que Isak, de primeras, acomodara la pelota junto al palo, imposible para Areola. Un gol que casi fue más celebrado por sus compañeros que por el propio sueco, que sabe que se espera muchísimo más de él.
Con el 0-1, el Liverpool se concentró en que no hubiera muchas más sorpresas y en abrochar una necesaria victoria, y facilitó mucho la tarea Lucas Paquetá, que recibió una doble amarilla por protestar en el minuto 83 y en el minuto 84, algo inexplicable, y fue expulsado.
Con uno menos ya fue tarea imposible para el West Ham de un enfadadísimo Nuno Espirito Santo, que no se podía explicar lo que había hecho Paquetá con cinco minutos más descuento aún por jugarse. Pese a la inferioridad, el London Stadium casi canta el 1-1 en un disparo a la escuadra de Jarrod Bowen que se marchó ligeramente desviado.
Ya en el descuento, un centro de Joe Gomez fue aprovechado por Gakpo, que fusiló la portería Areola y sentenció el duelo.
Esta victoria permite al Liverpool cortar una racha de tres derrotas seguidas entre Premier y Champions League y elevarse hasta la octava plaza, con 21 puntos, a dos de los puestos de Liga de Campeones, aunque a la espera de lo que haga el Chelsea cuando reciba este domingo al Arsenal.
FUENTE: EFE


