Tras una difícil integración en el Atlético de Madrid, el prodigio portugués Joao Félix ha tomado formato de la mano de Diego Simeone y brilla a su mejor nivel para enfrentarse al Manchester City el martes.
El joven luso, de 22 años, ha logrado transformar en goles su talento, pese a algunos malentendidos en el inicio de la temporada con el cuadro técnico o sus compañeros.
El sábado contra el farolillo rojo de LaLiga, Joao Félix "brilló cada vez que tocó el balón", resumió Marca sobre el partido del Atlético de Madrid.
Víctima de un golpe en el costado izquierdo con la selección portuguesa la pasada semana, Joao Félix se recuperó de sus molestias para unirse en tromba al conjunto rojiblanco, antes del choque continental en Inglaterra ante Manchester City
Pero, si su nivel actual justifica los 126 millones de euros, incluidos variables (146,7 millones de dólares), que los colchoneros habían pagado en 2019 por él al Benfica, la adaptación no fue fácil para el "Menino de Ouro".
Este segundo atacante, que juega en el mismo sitio que Antoine Griezmann, no pudo marcar más que 9 goles en su primer temporada con los colchoneros y diez en la segunda en partidos oficiales.
Esta temporada, a dos meses del final de la campaña, ya ha igualado sus guarismos del año pasado con 10 goles y seis asistencias.
Pero, al comienzo de la temporada, ni las lesiones, que le hicieron perderse 26 partidos desde su llegada, ni la vuelta de Griezmann, lograron apaciguar su enfado.
Joao Félix, molesto por la vuelta del 'Principito' francés, incluso intentó dejar el club. Un malentendido más con el equipo técnico de Simeone, que rechazó dejar salir a su joya.

