Por undécima ocasión, quizá la última, a la espera del destino, Thibaut Courtois y Mohamed Salah se desafían este lunes dentro de su eterna revancha, que incluye una final y seis duelos de la Liga de Campeones, dos en la liga inglesa y uno en un amistoso de selecciones antes de completar el círculo en todo un Mundial, en el Bélgica-Egipto con el que abren su competición en la Copa Mundial 2026.
Courtois no solo ganó cinco de los diez duelos contra Salah, sino que venció el más grande de todos: la final de la Liga de Campeones de 2022 en el estadio Saint Denis de París, con el 0-1 del Real Madrid al Liverpool. Hubo también dos empates. Y tres triunfos del atacante egipcio, que le marcó tres goles.
Dos destacados se verán nuevamente
‘Mo’, vinculado de forma inseparable al Liverpool desde 2017 hasta 2026, ahora tiene la libertad de decidir su futuro. Ya fuera de Anfield, quizá sea en Arabia Saudí o quizá en otro lugar. Por eso, la dimensión (o la sensación) del partido es que puede ser el último duelo entre Courtois y Salah.
Porque, quizá, también puede ser el último Mundial para los dos. Courtois admite que es un tema no solo a debate, sino que está más cerca de la despedida del torneo y de la selección que de la continuidad y del Mundial 2030. Tendría entonces 38 años, una edad aún competitiva para un guardameta, más aún con su estado de forma, con paradas hasta inverosímiles.
Salah tiene que elegir si sigue en las competencias de más nivel o prefiere un retiro aún en acción, pero fuera de presión.
Es el paso del tiempo, el tramo final de parte de una generación de oro de Bélgica que se perdió en las turbulencias internas durante el anterior Mundial. Se fue de Qatar 2022 en la primera fase y cambió de técnico de inmediato. El fin de ciclo de Roberto Martínez, que dirige en la actualidad a Portugal. Fue reemplazado por Doménico Tedesco, que, a su vez, desde enero de 2025, fue sustituido por Rudi García. Su actual entrenador devolvió a Courtois a la selección y recuperó la unidad tan entredicho antes, desde Catar.
Son trece partidos consecutivos ya sin derrota de Bélgica. Rudi García solo perdió su primer encuentro. Los 'Diablos Rojos' se sienten de nuevo poderosos, cuentan con Kevin de Bruyne, preparado a conciencia para este Mundial, y disponen del desborde de Jeremy Doku, cuya evolución es otro plus para Bélgica. Ya no solo es velocidad, ni es solo un extremo, entiende y elige mejor cada jugada, revelado incluso como goleador.
Courtois, De Bruyne y Doku son fijos en el once, como también lo parece Leandro Trossard por el extremo derecho o Youri Tielemans por el medio; reflejos de la potencia que tiene en sus manos ahora Rudi Garcia y de la exigencia que tendrá Egipto, que no ha ganado nunca un partido de un Mundial. Ni en 1934, ni en 1990 y ni en 2018.
FUENTE: EFE



