SAO PAULO (AP). Hinchas que portaban la camiseta roja de Chile o la anaranjada de Holanda confluyeron el lunes en el estadio Itaquerao. Pero en su mente tenían fijado otro color, el amarillo.
"No queremos jugar contra Brasil", dijo Enrique Lanzerini, de 35 años y residente en Santiago. "Chile siempre pierde contra Brasil. A cualquier otro podemos ganarle, pero no a Brasil. Es algo psicológicos".
Holanda eliminó a Brasil en el Mundial pasado, así que en sus seguidores no debería pesar la fijación psicológica. Pero tampoco querían toparse con la Verdeamarela.
"Brasil sería demasiado difícil. Ellos están creciendo en el torneo", comentó Jeroen Klink, quien llevaba la camiseta con el número 10 de Wesley Sneijder, el volante estelar de Holanda.
FUENTE: The Associated Press (Associated Press)
