MUNDIAL Mundial 2014 -  18 de junio de 2014 - 09:12

La fiesta del fútbol en Brasil arrancó con fuerza en su primera semana

Se temían protestas masivas, estadios incompletos y crimen rampante. Sin embargo, una semana después del inicio del Mundial, Brasil vive un carnaval y las preocupaciones se han disipado en gran parte.

En lo que se conoce como el 'jeitinho brasileiro' -o el estilo brasileño de hacer las cosas- el anfitrión de la Copa del Mundo esperó hasta el último momento para tener todo listo y entrar en el espíritu de celebración.

Además, con su selección encabezando momentáneamente la clasificación en su grupo, cientos de miles de hinchas extranjeros inundando el país y las 'caipirinhas' fluyendo, la Copa del Mundo de 2014 ha tenido un inicio con bastante éxito.

- 'Gol fest' -

En el terreno de juego, incluso en la sofocante ciudad amazónica de Manaus, la Copa del Mundo no ha decepcionado. Zico, leyenda del fútbol brasileño, resumió el éxito del torneo hasta el momento, alabando a los brasileños "que hacen feliz a la gente", además de la gran cantidad de "goles fantásticos".

En este inicio, muy prolífico, se han anotado 49 goles en 17 partidos, a pesar de dos partidos en el que no hubo anotaciones: el mediocre partido Irán-Nigeria e, irónicamente, uno vibrante entre México y Brasil. Este juego además dio ocasión al surgimiento de un nuevo héroe, el portero mexicano Guillermo Ochoa, un verdadero cancerbero que frustró las intenciones de los anfitriones hasta el final, e incluso atajó magistralmente un cabezazo de Neymar. Las redes sociales celebraron la actuación de Ochoa y la compararon con la hazaña del legendario guardameta inglés Gordon Banks contra Pelé en la Copa del Mundo 1970, en una jugada casi idéntica.

Pero no todo ha sido alegría. España, la actual campeona y potencia futbolística al menos durante los últimos seis años, se derrumbó increíblemente frente a una embestida de los holandeses Robin van Persie y Arjen Robben, cayendo por 5-1. Además, Cristiano Ronaldo, con todo y su Balón de Oro, cayó de su pedestal cuando su selección, Portugal, fue humillada con un 4-0 ante la artillería de Alemania.

- Del gas a los fuegos artificiales -

El día de la inauguración en Sao Paulo comenzó en medio de una nube de gases lacrimógenos lanzados por la policía para dispersar manifestantes. Y terminó con fuegos artificiales y euforia tras el triunfo de Brasil por 3-1 ante Croacia, que acallaron las arengas de los manifestantes antiCopa.

A pesar de un año lleno de protestas contra los 11.000 millones de dólares de presupuesto destinado a preparar el Mundial, las manifestaciones que tienen lugar en la mayoría de las 12 ciudades sede solo han convocado a un puñado de activistas.

La policía ha detenido a decenas de manifestantes que destrozan entidades bancarias, lanzan piedras y causan desorden. Ha habido también varios heridos, incluidos al menos ocho periodistas, pero los manifestantes nunca han pasado de ser pocos cientos y los periodistas y hasta los policías muchas veces superan el número de activistas.

- 'Detalles' de infraestructura -

Justo antes de la inauguración, trabajadores corrían para dar los toques finales a los estadios, incluido el Arena Corinthians de Sao Paulo, que acogió la inauguración.

A pesar de las carreras de última hora, no ha habido catástrofes en infraestructura. En tanto, en varios aeropuertos se han registrado menos vuelos atrasados y cancelados de lo normal, según la autoridad aeronáutica.

Los hinchas se han quejado de enormes colas para entrar en los estadios. Muchos perdieron el inicio de Suiza-Ecuador en Brasilia, con embotellamientos en los detectores de metales que originaban largas filas alrededor del Mané Garrincha cuando ya había empezado el partido. Se informó además de saturación en las redes de telefonía móvil que ha causado dolores de cabeza a los aficionados que tratan de enviar 'selfies' desde el estadio.

El inconveniente más vergonzoso para los organizadores fue en Porto Alegre, donde un fallo de sonido en el estadio Beira Rio impidió que se tocaran los himnos nacionales antes del partido entre Francia y Honduras. La FIFA se disculpó por el problema.

- Fiesta en la playa -

Como era previsible, los turistas extranjeros están arribando en hordas a Brasil y están a punto de alcanzar los 600.000 pronosticados.

Los extranjeros están disfrutando del sol, la hospitalidad y el amor de los brasileños por el fútbol.

El epicentro de la fiesta, la playa de Copacabana de Rio, jamás queda vacía, con los aficionados levantando carpas o en ocasiones simplemente acomodándose en la arena para dormir.

En los ambientes denominados 'fan fest', para aquellos que no alcanzan a ver el partido en el estadio, cuentan con pantallas gigantes donde se transmiten los juegos y donde se agolpan miles de personas que conviven en una celebración internacional de fútbol, que se condimenta con alcohol y amor.

Pese a ello, en Brasil aún persiste un malestar generalizado frente a casos de corrupción, servicios públicos de mala calidad y la lentitud del crecimiento económico, pero esos asuntos pueden esperar para después, cuando se acerquen las elecciones generales de octubre. Por ahora, hay una Copa del Mundo en el 'pais do futebol'.

FUENTE: AFP