Jude Bellingham, jugador del Real Madrid, calificó como "una broma" la expulsión que sufrió Eduardo Camavinga durante el duelo ante el Bayern Múnich, y su compañero Antonio Rüdiger decidió morderse la lengua y no hablar de la actuación arbitral.
La reacción tras la expulsión
El jugador inglés calificó la tarjeta roja como "una broma" y Rüdiger no quiso dar una opinión concreta aunque dejó claro su enfado: "Es mejor que no hable esta noche".
Camavinga fue expulsado por doble cartulina amarilla en el minuto 86 por llevarse el balón después de cometer una falta. Poco después, en el 89, el colombiano Luis Díaz firmó el empate a tres con el que el Real Madrid ya estaba eliminado.
FUENTE: EFE


