Deportes 15 de enero 2009 - 21:00hs

Encarnizada rivalidad Ravens-Steelers alcanza clí­max

PITTSBURGH (AP). La rivalidad Raiders-Steelers era una con tanta animosidad y hostilidad que durante los 70 no habí­a fuerza que pudiese contenerla.

Lo único que le falta a la rivalidad de moda de la NFL, la de los Ravens de Baltimore versus los Steelers de Pittsburgh, es que un jugador demande al entrenador del equipo contrario por haber sido tachado de delincuente. Esto fue lo que ocurrió cuando George Atkinson de Oakland demandó al técnico de los Steelers Chuck Noll.

El que ambos equipos se midan por el campeonato de la Conferencia Americana apenas un mes después de su último duelo sólo ha servido para calentar el ambiente.

Al menos, los cruces verbales han sido respetuosos entre equipos con un parecido enorme en cuanto a personalidad y estilo de juego, aunque en Pittsburgh el hablar feo del rival apenas ha empezado.

Cuando sea el domingo por la noche, los dardos entre Ravens y Steelers serán en serio y subidos de tono.

"Sabí­a que ésta era una gran rivalidad cuando debuté en la liga (en el 2001) y recuerdo que Ray Lewis y Jerome Bettis se decí­an de todo y se golpeaban de lo lindo", dijo Chris Hoke, integrante de la formación defensiva de los Steelers. "Fue increí­ble lo que se decí­a y los golpes. Se daban de golpes y después se poní­an a hablar".

Ni los golpes ni los insultos han cesado en los años recientes.

Bart Scott, de los Ravens, estaba furioso por los golpes que le propinó Hines Ward en una ocasión. Tanto Scott como el safety Ed Reed amenazaron con matar a Ward la próxima vez que se enfrentaran.

"Todaví­a estoy aquí­", dijo Ward, quien es un sí­mbolo de la rudeza con la que juegan estos equipos, al mostrarse como un receptor temerario, aún frente a algunos de los golpeadores más duros de la liga.

Terrell Suggs alardeó y dijo que los Ravens habí­an ofrecido una recompensa por golpear a Ward y al corredor novato Rashard Mendenhall, durante el triunfo de 23-20 logrado por Pittsburgh en tiempo extra, el 29 de septiembre. En aquel partido en el Heinz Field, un golpe de Lewis causó a Mendenhall una lesión en un hombro que puso fin a su participación en la temporada.

Mendenhall habí­a disgustado a los Ravens al decir antes del encuentro que esperaba dar una gran actuación.

La NFL investigó el caso, pero al parecer no impondrá sanciones, y se desconoce si la declaración de Suggs era sólo ficción. Lo cierto es que Mendenhall sólo ha asistido esporádicamente al complejo de entrenamientos de los Steelers desde entonces.

"Después de un partido contra los Steelers, uno siente mucho dolor el lunes", relató el safety Jim Leonhard. "Es un juego rudo, lo peor que uno puede imaginar".

En enero del 2002, los Steelers eliminaron a los Ravens, entonces campeones defensores del Super Bowl, en un partido divisional de playoffs. Por primera vez desde entonces, los equipos se miden en un duelo donde el que caiga quedará eliminado.

Pittsburgh no enfrenta a un rival de la misma división en pos del tí­tulo de la Conferencia Americana desde que derrotó a los Oilers de Houston (actualmente los Titans de Tenesí­), durante las campañas de 1978 y 1979.

"No vamos a salir al estadio sólo a pelear", dijo Ward. "Pero hay un odio auténtico cuando nos enfrentamos. Aquí­ no hay contemplaciones, nos diremos muchas cosas".

FUENTE: Agencia AP