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McMurray en eje de polémica por colisión con Montoya

LAS VEGAS (AP). La luna de miel, según parece, terminó para el piloto Jamie McMurray, quien celebró su reunión con el dueño del equipo, Chip Ganassi, con una trascendental victoria en las 500 Millas de Daytona.

Apenas tres semanas después de ese triunfo, McMurray está en el centro de una controversia en el equipo tras una colisión con su compañero, el colombiano Juan Pablo Montoya, en el circuito de Las Vegas durante la Copa Sprint de NASCAR.

El domingo, ambos corrí­an en noveno y décimo lugar cuando McMurray perdió el control de su vehí­culo y embistió al de su compañero.

Montoya fue directo cuando expresó por radio a su equipo su disgusto hacia McMurray en palabras no aptas para ser reproducidas en los medios de comunicación.

El temperamental colombiano se habí­a calmado muy poco después de que llevó su vehí­culo al taller para reunirse con la prensa.

"Estoy seguro de que por la radio se escuchó 'ah, no fue mi intención'", expresó Montoya en tono severo.

"(McMurray) sólo intenta mostrar al público que puede conducir un carro de carreras, pero supongo que ese proceder no favorece al equipo", agregó con dureza.

Las crí­ticas continuaron horas después de que Montoya terminó en el lugar 37. Su esposa, Connie, puso un mensaje en twitter que decí­a en español más o menos que el payaso de McDonald's debe haber conducido el carro de McMurray el domingo.

El reproche se referí­a al patrocinio que McMurray cerró con McDonald's y que estrenó en Las Vegas tras su victoria en las 500 Millas de Daytona.

Este es el tipo de disputas internas que pueden desgarrar a un equipo de carreras del automovilismo deportivo.

No obstante, el dueño no parecí­a preocupado el lunes.

"Es obvio que dos compañeros de equipo no intentarí­an ni desearí­an embestir al otro para que quede fuera", dijo Ganassi. El empresario dijo que pensaba que Montoya estarí­a "más tranquilo" el lunes.

McMurray, quien aceptó la culpa y se disculpó en público tras la carrera, descartó el lunes cualquier fricción y afirmó que se ha hecho mucho alboroto de la situación.

"Conversé con él (Montoya) la noche del domingo y todo estaba bien", afirmó.

Sin embargo, que "todo está bien" es un concepto relativo y desde su llegada a NASCAR, Montoya nunca ha estado en verdad "bien" con sus compañeros de equipo.

Esta situación no es realmente como funciona en la Fórmula Uno, en la que la dinámica del equipo es tan implacable que los compañeros a menudo son los rivales más feroces.

FUENTE: Agencia AP