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NFL: Temporada de los Packers da la razón a su gerente general

GREEN BAY, Wisconsin, EE.UU. (AP). Este es el momento apropiado para que Ted Thompson deje a un lado la humildad y acepte los elogios.

Desde que asumió el puesto de gerente general de los Packers de Green Bay en el 2005, Thompson ha sido blanco popular de las crí­ticas. Su enfoque conservador para construir un equipo a través del draft no cayó bien entre los que querí­an contrataciones de agentes libres de renombre.

Y luego Thompson se convirtió en el señor que canjeó a Brett Favre.

Ahora, los Packers se alistan para enfrentar el 6 de febrero a los Steelers de Pittsburgh en el Super Bowl, Favre se fue _al parecer para siempre_ bajo una nube de lesiones y vergüenzas, y la visión de Thompson parece una genialidad deportiva.

Pero Thompson prefiere trabajar discretamente tras bambalinas y dejar que otros se deleiten con los reflectores, así­ que jamás andará regodeándose con el montón de crí­ticos que disminuye rápidamente.

"Hay muchos aficionados de los Packers, y por todos ellos nos gustarí­a creer que la organización es bien dirigida", dijo Thompson recientemente. "Pero no hay que preocuparse por eso. Uno tiene que hacer su trabajo. Y, con toda franqueza, ya no hablo de esas cosas. Seguimos adelante".

Igual que los seguidores de los Packers.

Mientras Aaron Rodgers madura con visos de ser uno de los mejores quarterbacks en la NFL, casi nadie en Wisconsin suspira por el regreso de Favre en estos dí­as. La situación es radicalmente diferente a la de 2008, cuando Thompson tomó la difí­cil decisión de crearle un entorno favorable a Rodgers en vez de acceder a otro episodio más de la indecisión de Favre sobre el retiro.

En una de las muy escasas expresiones de urbanidad en internet, un cibernauta de un sitio abierto para promover el despido del gerente general, firetedthompsonnow.com, llegó a colgar una disculpa: "No temo admitirlo. Me equivoqué. Felicitaciones Ted".

El entrenador de los Packers, Mike McCarthy, elogió a Thompson por mantenerse firme en sus convicciones cuando resolvió uno de los momentos más confusos en la historia de franquicia con el enví­o de Favre a los Jets de Nueva York en 2008.

"Me parece que esto muestra realmente la fortaleza de Ted de apegarse a sus propósitos, de conservar el rumbo", señaló McCarthy, quien tuvo una participación clave en la decisión.

"Nos apegamos al plan. Tomamos la decisión con base en lo que percibimos como lo más conveniente para los Packers de Green Bay, y nunca nos retractamos", señaló. "No era popular, ni divertida a ratos, pero consideramos que era la decisión correcta. Y creo que el motivo por el que estamos hoy aquí­ hablando, demuestra que fue la decisión correcta".

Para McCarthy, fue otro indicio de la firme personalidad de Thompson.

"Es la misma persona todos los dí­as", afirmó McCarthy. "No toma decisiones viscerales. Tiene un plan, lo sigue. Tiene la fortaleza de sostener el plan incluso en medio de tormentas. El es la razón de que este equipo esté donde se encuentra y de que el futuro se vea tan brillante".

Después de jugar fútbol estadounidense con la Universidad Metodista del Sur, Thompson jugó 10 años como linebacker suplente de los Oilers de Houston. Thompson suele subestimarse cuando habla de su carrera deportiva, aunque se enorgullece de que en una ocasión como pateador de emergencia convirtió cuatro puntos extra en un partido.

A sus 58 años, Thompson es todo un profesional, pues pasa mucho tiempo fuera de casa buscando jugadores.

"Desconozco si hay otro gerente general que viaje tanto tiempo como Ted", dijo McCarthy. "Sale cada semana".

Aunque preferir a Rodgers sobre Favre es un momento definitorio en la carrera de Thompson, el trabajo que con su personal ha hecho esta temporada es más impresionante. En camino al Super Bowl, los Packers tienen una lista de 16 jugadores en reserva por lesiones.

Los Packers no estarí­an donde ahora si Thompson y su personal no hubieran rescatado a jugadores como el running back James Starks, selección en sexta ronda; el cornerback Sam Shields, un agente libre que no fue seleccionado; y el linebacker externo Erik Walden, quien no jugaba cuando los Packers lo contrataron a media campaña.

"Lo que impresiona es que cuando llega un nuevo jugador, ingresa, juega y lo hace bien, nuestros entrenadores lo incorporan y no se ponen nerviosos", dijo Thompson. "Aunque a veces eso no funciona muy bien. Es como (decir) 'Oh, ay de mí­'. Y esa no es la manera en que nuestros chicos se comportan".

En caso de que los diamantes descubiertos por él y su personal le ayuden a los Packers a ganar el Super Bowl, lo más seguro es que Thompson comparte el crédito.

"Estoy orgulloso de nuestro personal, orgulloso de nuestros entrenadores y orgulloso de los lí­deres en el equipo que guí­an a esos chicos", dijo Thompson. "Mucho del crédito es para esos jugadores. No sabí­an que existí­a la posibilidad de que pudieran jugar bien. Como lo hicieron. Nuestros entrenadores los prepararon, y ellos hicieron un buen trabajo. Tenemos algo más de trabajo".

FUENTE: Agencia AP