ARLINGTON, Texas, EE.UU. (AP). Casey Hampton tiene un peso registrado de 147 kilos (325 libras), pero la forma en que su camiseta se estira alrededor de su bíceps y su panza sugiere que la cifra real es mayor.
Hampton es uno de 26 jugadores en los rosters de Green Bay y Pittsburgh para el Super Bowl que hacen temblar la báscula con pesos superiores a los 136 kilos (300 libras), una cifra increíblemente alta que es aún más sorprendente al colocarla en un contexto histórico.
El primer equipo de Green Bay en llegar a un Super Bowl hace 45 años no tenía a nadie que pesara más de 120 kilos (265 libras).
Por otro lado, Mean Joe Greene, de 125 kilos (275 libras), era el jugador más pesado de los Steelers cuando ganaron su segundo de seis campeonatos en 1976.
Todo este descomunal tamaño en la actualidad fue sujeto de abundantes bromas el martes durante el día de la prensa previo al Super Bowl, una jornada tan buena como cualquier otra para celebrar todos los excesos que ofrece este deporte estadounidense enormemente popular.
Pero también trae consigo algunas preguntas incómodas: ¿Cómo fue que estos señores adquirieron ese enorme peso? Y, ¿es saludable para ellos?
FUENTE: Agencia AP

