HONOLULU (AP). El entrenador Mike Smith de los Falcons de Atlanta cree que no debe ser muy difícil planear jugadas el domingo para sus astros de la Conferencia Nacional en el Pro Bowl.
El Pro Bowl ha regresado a este archipiélago, un sitio de donde muchos jugadores piensan nunca debió haberse ido.
A pesar de las quejas de los atletas oponiéndose a efectuar el evento en una ciudad que suelen visitar durante la temporada regular, el año pasado la NFL envió a Miami el partido de sus mejores representantes. También fue programado antes del Super Bowl, un experimento para atraer más atención y televidentes.
Hawai, que en 1980 comenzó a ser sede del encuentro de astros, está pagando cuatro millones de dólares por partido para albergar el Pro Bowl ese año y en el 2012. Aún no se ha determinado qué ciudad será la anfitriona después.
El índice de audiencia subió para el duelo entre la AFC y la NFC televisado en el canal deportivo ESPN. Fue visto por unos 12,3 millones de televidentes en promedio, la mayor cantidad desde el 2000 y un incremento del 40% en comparación con el Pro Bowl del 2009 en Honolulú transmitido por la cadena NBC, el cual fue visto por 8,8 millones de personas cuando el evento se realizaba después del Super Bowl.
Este año, aunque el juego ha vuelto a Hawai, la NFL sigue apegada a su estrategia de mantener el Pro Bowl antes del Super Bowl.
"Es evidente que nuestros aficionados han respondido al cambio en el formato", dijo Ray Anderson, vicepresidente ejecutivo de operaciones de fútbol de la NFL. "Creemos que es excelente para la NFL. Pensamos que es magnífico para el estado de Hawai".
El cambio significa que en el Pro Bowl no habrá jugadores de los Steelers de Pittsburgh ni de los Packers de Green Bay, pues se están preparando para el Super Bowl a disputarse en Arlington, Texas, el 6 de febrero.
En este Super Bowl participarán 10 jugadores seleccionados para el Pro Bowl, incluyendo seis de los Packers.
FUENTE: Agencia AP

