LA HABANA (AP). La pregunta es obligatoria sobre todo desde que Robles cronometró 12.87 segundos, nuevo récord mundial en los 110 metros con vallas, el 12 de junio en Ostrava.
Para el joven atleta fue "un regalito a mi país, mi familia y mi Guantánamo natal", un anticipo a las "grandes cosas que la gente en Cuba espera de mi".
En Beijing auguran que el duelo Robles-Liu pinta tan atractivo que podría relegar a un segundo plano los 100 metros llanos, considerada como la prueba reina del atletismo.
Escuchando música, relajado y sonriente, Robles llega sobre las 10 de la mañana al entrenamiento. Saluda a todo el mundo, reparte besos y bromas, en la pista colindante al estadio capitalino de La Habana.
El joven de 21 años no se "obsesiona" con Liu, aseguró en conversación con AP, porque en los 110 metros con vallas "el nivel es muy alto y todos los rivales son de cuidado". Y auguró un crono de 12.90-12.95 (segundos) "para subir al podio".
La ventaja de Liu es "la experiencia, ya ganó todos los títulos y sabe administrar un evento de esa naturaleza", admitió Robles.
Mientras comenzaba el calentamiento bajo un sol abrasador en una pista construida en 1991, Robles aseguró que Beijing será "borrón y cuenta nueva" y que olvidó los reveses sufridos en los mundiales al aire libre y bajo techo donde se quedó sin medalla.
El misterio rodea al cubano en torno a su capacidad de enfrentar la presión. Sin embargo, para Robles "la presión la va a tener Liu, es campeón olímpico y mundial, además los Juegos son en su país donde todo un pueblo espera su victoria. Yo tendré la presión normal como todos los demás".
Robles rechazó hacer pronósticos pero confesó que "sueña" con regresar de Beijing con la presea de oro, y que "Fidel (Castro) nos reciba a la llegada, le entregaré mi medalla además podré conocerlo y saludarlo".
El récord mundial de Robles despertó inquietudes en la isla entre los que se preguntaron si podría mantener la forma durante los dos meses que lo separan de Beijing.
Javier Sotomayor, dueño del récord mundial de salto en alto, calificó de "fantástico lo que hizo Dayron" y rechazó sentir preocupación. Al contrario, afirmó que "esta marca le da confianza, demuestra sus posibilidades reales en los Juegos Olímpicos".
Cuando niño Robles "veía a Sotomayor en la televisión y pensaba que algún día yo también sería campeón, en salto alto que me gustaba mucho".
Pero tras practicar judo, lucha y básquetbol en la escuela primaria, entró a la Escuela de Iniciación al Deporte con 13 años y su entrenador entonces, Miguel Martínez, consideró que tenía la morfología ideal para las vallas.
"Se necesita de una técnica depurada para dominar su cuerpo por encima de los obstáculos, además de ser fuerte y rápido", explicó Robles quien le tomó el gusto a las vallas, "a la competencia más que al entrenamiento que me aburre pero debo hacerlo", señaló.
Considera como el "más fuerte" al estadounidense Allen Johnson, cinco veces campeón mundial y titular olímpico. "El que más me impresionó en las vallas", manifestó el cubano.
Amante de la música y del baile, joven "tranquilo y casero" según sus palabras, Robles admitió que la fama "me llegó demasiado rápido"
"A veces tengo ganas de salir pero no lo hago porque me reconocen en la calle. No es fácil, pero lo elegí y no me arrepiento al contrario lo vivo con gran intensidad", concluyó Robles.
FUENTE: Agencia AP
