NUEVA YORK (AP). Roger Federer tiene 31 años y saber abreviar su tiempo de juego es imperativo al enfrentar a rivales más jóvenes que se interponen en su empeño por conquistar por sexta vez el título del Abierto de Estados Unidos.
Tampoco tuvo que disputar el duelo de cuarta ronda ante Mardy Fish, luego que el estadounidense decidió retirarse por recomendación médica.
Así las cosas, Federer espera a Tomas Berdych en cuartos de final el miércoles con un módico desgaste de 306 minutos de juego. Mejor imposible para alguien que intenta establecer un récord de títulos en Flushing Meadows.
Tras una intensa temporada, con la carga adicional de los Juegos Olímpicos, Federer pone énfasis en el descanso. El suizo pudo haberse entrenado el lunes, tras el abandono de Fish, pero declinó y se fue de vuelta a su hotel.
Federer se prepara ahora para enfrentar a un rival que figura entre los muy pocos que le han causado disgustos.
El checo Berdych, de 26 años, fue quien eliminó a Federer en los cuartos de final del Wimbledon 2010, revés que acabó con la racha récord de 23 presentaciones sucesivas del suizo en las semifinales de los Grand Slams. También le dejó fuera en la segunda ronda de la olimpiada de Atenas 2004.
"Será un partido duro contra Tomas", avisó Federer. "Nos hemos enfrentado varias veces y siempre ha sido un rival complicado. Tengo que sacar bien y dominar los puntos".
Berdych, quien avanzó a cuartos con una contundente victoria sobre el español Nicolás Almagro, se entusiasmó con el reto.
"Estamos empatados 3-3 en los últimos seis partidos, es una bonita estadística", dijo Berdych. "Este es un partido diferente. Llevamos meses sin jugar".
La última fue en la arcilla de Madrid en mayo pasado, con victoria de Federer en la final.
"En este tiempo ha vuelto a jugar un tenis increíble. Ganó otro Grand Slam (17) y volvió al número uno", dijo Berdych. "...Cuando vi la llave, de una vez me puse como meta llegar a un partido con Roger".
Y no le importa que el suizo llegue con tanto tiempo de descanso, el cual podría ser más si la lluvia interfiere con la programación.
"Quizás si yo estuviese en su situación, preferiría disputar un partido, ganarlo y mantener el ritmo de jugar con un día de descanso de por medio y jugar al siguiente día", señaló Berdych. "Creo que a él ni le importa".
FUENTE: Agencia AP

