La superestrella Luka Doncic regresó el martes a "su casa" en Madrid y disputó 5 minutos en un amistoso entre su equipo actual Dallas Mavericks y el Real Madrid, vencedor del encuentro por 127-123 y club en el que el esloveno explotó a los 16 años, antes de convertirse en uno de los rostros de una NBA cada vez más internacional.
Un clamor recorrió las tribunas cuando Doncic hizo su aparición, recibido bajo cánticos de "¡Luka, Luka!" y con un vídeo homenaje en las pantallas, que observó visiblemente emocionado a pie de pista.
"Este es un día especial para mí, muchas gracias a todos, de verdad", dijo con un micrófono antes del partido.
Sin embargo, debido a unas molestias físicas en el muslo izquierdo, el esloveno tan sólo pudo disputar los primeros 4 minutos y 59 segundos.
La falta de tiempo de juego no le privó de poder ofrecer al público el espectáculo al que le acostumbró en sus años como jugador blanco: anotó nueve puntos, encestando tres de los cinco lanzamientos de tres que intentó.
Los aficionados merengues pidieron varias veces la vuelta de su ídolo a la pista pero fue en vano, pues el staff de los Mavericks prefirió proteger el estado físico del esloveno antes del inicio de la temporada regular.
Llegado al Real Madrid a los 12 años, Doncic se impuso en el primer equipo a sus 16 años, antes de conquistar tres títulos de campeón de España y una Euroliga, en la que fue elegido mejor jugador en 2018, a los 19 años.
Antes del partido, se deshizo en elogios hacia su exequipo.
"No estaría (en NBA) si no hubiera pasado por el Real Madrid. Es aquí donde aprendí todo: a hablar, a estudiar, a jugar al básquetbol", había destacado el base de los Mavericks en la previa del encuentro.

