RECTA DE DERECHA Recta de Derecha -  21 de abril 2016 - 13:56hs

Para mis amigos de la LPF

Situaciones como las que se dieron en el partido entre CD Plaza Amador y Atlético Chiriquí, en el estadio de San Cristobal, definitivamente no deben repetirse, pero como seres humanos errantes que somos, pueden darse en cualquier lugar del mundo; agresiones a los árbitros, agresiones a periodistas, agresiones entre jugadores y cuerpos técnicos y problemas con las barras. 

El problema no es que pasen las cosas, el problema es que no haya una respuesta rápida o no haya respuesta en lo absoluto y para ser honestos, ambas se han dado en nuestro fútbol nacional.

La Liga Panameña de Fútbol, está bajo la FEPAFUT, algo que no es muy común en otros países, pero está bien. Su presidente, el señor Gian Castillero, es objeto de críticas constantes, no solo por parte de la prensa deportiva, sino también de los fanáticos, quienes tienen todo el derecho exigir. Pero por qué se le critica tanto al Sr. Gian Castillero? La respuesta es simple, casi nunca está y solo aparece en conferencias de prensa.

En lo personal, no pienso para nada, que el Sr. Castillero sea un mal dirigente o actúe de mala fe o con malas intenciones, simplemente creo que como todo buen abogado y hombre de negocios que es, no tiene el tiempo suficiente para dedicarle a la LPF, al igual que muchos otros dirigentes que lo rodean, y esto incluye a la FEPAFUT también. Ojo, esta mi opinión y percepción, no estoy asegurando que sea así.

Yo con esta opinión, subjetiva por cierto, no estoy pidiendo que el Sr. Castillero, o algún dirigente en específico, salga de la LPF, simplemente estoy sugiriendo, que se haga un esfuerzo para ya contratar profesionales que se dediquen 24/7 a la administración del fútbol nacional, que se conforme una junta directiva y se nombre un presidente que pueda estar en los partidos de la LPF, atienda a periodistas y sea la cara de la LPF, que tenga velocidad de reacción ante los problemas y sanciones que se tengan que ejecutar.

He sido testigo de sanciones que se dan hasta uno o dos meses después del problema y esto no puede ser, si hay una junta disciplinaria, esta debe reunirse de una vez después de sucedido el altercado, un domingo si es necesario, pero lo que ocurrió con Kevin Melgar y Alexander González, sancionados a horas de sus partidos, simplemente da pie a que nuestro fútbol, siga siendo objeto de críticas, algo que sabemos, no les gusta para nada a nuestros dirigentes.




FUENTE: Santos Cano