Baloncesto Baloncesto -  5 de febrero de 2012 - 20:00

Pese a lesiones, puertorriqueño Barea se asienta en Minnesota

NUEVA YORK (AP). Después de una reciente victoria de los Timberwolves como visitantes, una costumbre a la que el equipo de Minnesota ha vuelto a tomarle el gusto, José Juan Barea apuró a Ricky Rubio para que terminara de responder preguntas y se fuera a las duchas.

"Vamos Ricky, apuráte, al baño", le dijo el puertorriqueño al base sensación llegado esta temporada de España.

"Ya voy, J.J.", respondió Rubio mientras se quitaba los vendajes con hielo de las piernas.

Lo curioso de la conversación es que fue exclusivamente en inglés, sin ninguna frase en castellano.

Los Wolves pidieron a los dos bases que se comuniquen en inglés cuando estén frente a sus compañeros, pero la escena es también un ejemplo de la rápida adaptación de Rubio a la NBA, dentro y fuera de la cancha. En esto ayuda la presencia de Barea, que transita su sexta temporada en la liga y su primera en Minnesota tras cinco con los Mavericks de Dallas.

Esta es una campaña de cambios para el armador boricua, en la que le ha tocado pasar de un equipo campeón a uno que intenta volver a ser protagonista, con Rubio y Kevin Love como figuras.

Después de lucirse en la final de la NBA, en la que anotó 32 puntos y repartió 10 asistencias en las últimas dos victorias de Dallas, Barea no recibió una oferta aceptable para seguir en los Mavericks. Minnesota le ofreció un contrato de cuatro años, con un salario que promedia los cinco millones de dólares por temporada.

A sus 27 años, no podí­a despreciar la oferta y en diciembre empacó maletas para partir hacia Minnesota.

El cambio no ha estado mal para Barea, suplente de Rubio y Luke Ridnour, que además espera en marzo el nacimiento de su primer hijo con la Miss Universo Zuleyka Rivera.

Con marca de 12-12, los Timberwolves ya no son el equipo mediocre de los últimos tiempos. Su promedio de .500 (igual número de victorias que derrotas) era algo que no se veí­a desde la temporada 2006-2007, la última del entonces baluarte Kevin Garnett.

En una campaña acortada, también han ganado seis partidos fuera de casa para superar el total de victorias como visitantes de la temporada pasada.

Barea conversó con The Associated Press tras la sexta de esas victorias a domicilio, contra los Nets de Nueva Jersey. Fue apenas su segundo partido tras una lesión en el tobillo izquierdo que le costó 10 encuentros, la cual siguió a otra dolencia muscular.

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_AP: ¿Cómo va el acoplamiento con el equipo con las lesiones?

_Barea: Me siento saludable por fin, contento de estar en la cancha de nuevo. Todaví­a me falta un poquito. Me falta coger ritmo de nuevo, especialmente en la ofensiva. Pero, mientras esté saludable, yo puedo ayudar al equipo para seguir ganando.

_¿A qué se debieron las lesiones?. Te perdiste ocho partidos en tres años y ahora llevas 15.

_Es mala suerte, pero también es que no tuve el training camp (pretemporada) normal. Firmé después de que el "camp" habí­a comenzado y eso creo que me afectó un poquito. Fue una situación diferente y dí­ficil.

_Ya vas para dos meses con los Timberwolves, ¿cómo evalúas la diferencia entre los equipos?

_Nada, estoy contento. Esto es totalmente diferente a lo que tení­a en Dallas. Ese era un equipo veterano. Este es un equipo joven, pero me gustan los compañeros, los entrenadores y en la ciudad todos son muy buena gente. Un poquito más frí­o, pero eso pasa.

_¿Qué te ha mostrado Ricky Rubio? ¿Cómo va su primer año?

_Estoy impresionado. Lo tiene todo para triunfar. Le gusta competir y se entrena fuerte. Es un profesional completo, un muchacho muy humilde que sabe que puede seguir mejorando.

_Se acerca el compromiso para conseguir el boleto al básquetbol olí­mpico. Puerto Rico enfrentará a Grecia y Jordania en el Preolí­mpico. ¿Se puede conseguir una de las tres plazas?

_Tenemos mucho talento. Después que nos acoplemos todos juntos, vamos a tener la oportunidad.

FUENTE: Agencia AP