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Rivalidad parece no interesarles a Lakers ni a Celtics

LOS ANGELES (AP). Phil Jackson se sabe la historia de memoria, incluso si sus jugadores sólo parecen interesarse por los últimos dos capí­tulos.

El entrenador de los Lakers está profundamente inmerso en los recuerdos de la rivalidad más llamativa del baloncesto profesional, familiarizado con cada giro en el medio siglo de enfrentamientos entre los Celtics de Boston y Los Angeles por el campeonato de la liga.

Las dos franquicias con más galardones de la NBA han librado combates en medio de angustias, apuestas elevadas y dolores de cabeza para forjar una verdadera rivalidad en el deporte profesional, una rareza en la edad de la agencia libre.

A Jackson no le importa que prácticamente todos los que disputarán la 12ma final entre ambas franquicias, la cual comienza el jueves por la noche en el Staples Center, no conozcan gran cosa de la historia entretejida en los uniformes que portan.

Así­, ¿qué importa si Ron Artest dice ignorar totalmente el pasado de los Lakers, al tiempo que Kobe Bryant afirma que no tiene ningún interés en saber cuáles han sido los rivales de Los Angeles? Y, ¿qué más da que el profundo odio entre los aficionados de ambas franquicias no parezca ser compartido a fondo prácticamente por ningún jugador salvo Paul Pierce, nacido en Los Angeles y convertido en astro de los Celtics?

Cuando se le preguntó la razón por la que los jóvenes de esta época simplemente no captan lo profundo de la rivalidad, Jackson esbozó una sonrisa afectada y ágilmente hizo a un lado la trampa preparada para los ancianos gruñones y los fanáticos de la historia.

"Esa rivalidad ha sido renovada... parece (que se renueva) como cada 20 años, y ahora está aquí­", afirmó Jackson. "Es la segunda vez que los enfrentamos. Es una que creo azuza el interés de los aficionados al básquetbol".

Es importante tomar en cuenta que no mencionó el interés de los jugadores en los duelos históricos entre ambos equipos. En una época en que los basquetbolistas pasan de un club a otro con relativa facilidad, se firman contratos por 100 millones de dólares y los jugadores suelen irse de fiesta a Las Vegas con sus rivales acérrimos, realmente no hay mucho odio mutuo entre estos Lakers y estos Celtics.

"No es una cuestión personal", dijo el delantero Kevin Garnett de los Celtics antes de que la franquicia entrenara el martes en el Pauley Pavilion de la Universidad de California. "Son un gran equipo, y nosotros somos un gran equipo. Ambos intentamos llegar a la misma meta".

FUENTE: Agencia AP