Béisbol Béisbol -  27 de febrero de 2011 - 18:00

Liván Hernández sirve de lí­der y mentor en Nacionales

VIERA, Florida (AP). Liván Hernández trae algo a los Nacionales de Washington que no puede ser explicado simplemente diciendo que lanza muchos innings, nunca se pierde una apertura y fildea impecablemente.

Los Nacionales ven al derecho de 36 años como el mentor perfecto para un equipo lleno de lanzadores jóvenes y talentosos.

"Liván te hace recordar que esa posición se llama pitcher, no tirador", dijo el manager Jim Riggleman. "Saca out a los bateadores pitcheando. Es un gran ejemplo para esos otros de lo que es necesario para refinar tu oficio. Muchos tipos que conozco le ven lanzar y dicen 'Tengo que poder hacer eso'".

A inicios de los entrenamientos de primavera, Roggleman dijo que no iba a anunciar a Hernández como el abridor del dí­a inaugural de la temporada para el equipo, pero casi inmediatamente dijo que el hábil serpentinero cubano se lo merecí­a. Hernández va a realizar su primera apertura de esta primavera el martes, cuando Washington recibe a los Mets de Nueva York.

Los dí­as de Hernández en que lanzaba rectas por encima de las 90 millas ya han pasado. Ahora, el derecho domina a los bateadores con su astucia, su experiencia y una recta de dos costuras que le enseñó en 2003 el entonces entrenador de pitcheo de Los Angeles Ron Perranoski.

Hernández dice que ahora emplea su bola de cuatro costuras apenas en dos de cada 100 rectas.

"Quizás le lanzo una a un pitcher", dijo.

El inicialista Adam LaRoche, que enfrentó a Hernández a menudo en su carrera antes de firmar con Washington al final de la campaña pasada, le compara con un ex lanzador zurdo de los Bravos de Atlanta.

"Me recuerda a Tom Glavine", dijo LaRoche. "Recuerdo haberme enfrentado a Glavine y uno sabí­a que no iba a ver nada por el medio del plato. Cuando lo ve, casi se sorprende, porque es muy raro".

Hernández no es afectado por permitir un hit clave o verse en una situación difí­cil. Simplemente se concentra en lo que está enfrente de él _ el siguiente bateador. Eso y poner la pelota donde quiere.

"En béisbol, es como los bienes raí­ces", dijo. "Tú compras una casa en una buena localidad, están bien. Tú pones la pelota en un buen lugar, nadie puede batearte. Tú desequilibras a los bateadores, y eso es lo que buscamos".

FUENTE: Agencia AP