Béisbol Béisbol -  1 de septiembre de 2010 - 18:00

Manny Ramí­rez: mucho lí­o, pero la recompensa vale la pena

NUEVA YORK (AP). Quien diga que Manny Ramí­rez ya no tiene la capacidad de causar impacto en las Grandes Ligas debe pasarle revista a un dato.

Durante las ausencias por lesión del enigmático toletero dominicano este año, los Dodgers de Los Angeles quedaron con marca de 26-33 y anotaron dos o menos carreras en el 45% de esos 59 juegos. Por algo, después de ganar su división en temporadas sucesivas, los Dodgers (68-65) están a nueve partidos de la punta.

A sus 38 años, Ramí­rez cuenta con suficiente baterí­a para apuntalar a cualquier equipo y ese ha sido el razonamiento que indujo a los Medias Blancas a responsabilizarse de los 4 millones de dólares que quedaban en su contrato con los Dodgers y ponerlo como bateador designado.

También serí­a prudente que los Medias Blancas relajen sus directrices que obligan a sus jugadores tener el pelo corto, con lo que Ramí­rez podrí­a seguir luciendo sus largas trenzas de rasta.

Ramí­rez ha jugado poco esta campaña, apenas 67 partidos, pero su OPS (embasado más slugging) es de .914, cifra que lo tendrí­a cerca de los 10 primeros en las mayores si tuviese los turnos necesarios.

Para un equipo como los Medias Blancas, que aún tiene un mes por delante para remontar cuatro juegos de diferencia a los lí­deres Mellizos de Minnesota en la Central de la Liga Americana, Ramí­rez implica un riesgo que vale la pena al insertarlo en la parte medular de su alineación junto a Alex Rí­os y Paul Konerko.

"Sigue siendo peligroso. (Los pitchers rivales) siempre preferí­an arriesgarse conmigo", dijo su ex compañero en los Dodgers Andre Ethier, lamentando su partida de Los Angeles.

"¿Qué cuán bien nos irá con él. Yo creo que mucho mejor y espero no estar equivocado", se entusiasmó Ozzie Guillén, el manager de los Medias Blancas.

Todo eso es magní­fico. Sin embargo, a modo de advertencia, todo equipo en las Grandes Ligas debe considerar que Ramí­rez es como tener una especie de bomba de tiempo.

Ramí­rez será agente libre al final de la temporada y no es secreto que el pase a Chicago le ofrece la oportunidad de aumentar su cotización.

Pero los equipos interesados no pueden obviar que las despedidas de dominicano han sido traumáticas con sus dos últimos clubes _Boston y ahora Los Angeles_ recibiendo crí­ticas por un comportamiento poco profesional.

Su último turno al bate con los Dodgers, por ejemplo, rayó en lo absurdo. Con las bases llenas ante Colorado, rival directo de división y por el wild card, Ramí­rez fue expulsado al reaccionar airadamente por un strike en el primer pitcheo.

Lo ocurrido cayó mal en la afición de Los Angeles, con la gente llamando a los programas de radio reprochándole que se hizo expulsar en forma deliberada.

Igual ocurrió hace dos años en Boston, cuando tensó la cuerda al máximo debido a que los Medias Rojas no le garantizaban una extensión de contrato. Llamado a batear como emergente contra los Yanquis de Nueva York, vio pasar tres strikes de Mariano Rivera sin inmutarse a mover el bate.

Boston no tuvo otro remedio que transferirle a Los Angeles, donde fue como un huracán en los últimos dos meses de la temporada al batear para .396, con 17 jonrones, en sólo 53 juegos.

El romance de Manny con los Dodgers se extendió a las primeras cinco semanas de la siguiente temporada, luego de recibir una extensión de 45 millones de dólares por dos años. Pero dio positivo por sustancias prohibidas, explicando que se debió al uso de un fármaco para la fertilidad.

Ramí­rez no volvió a ser el mismo bateador arrasador de antes, el que acumula 554 jonrones de por vida para figura en el puesto 14 en la lista histórica.

Su producción ya no alcanzará lo superlativo, pero no deja de ser apreciable.

Y eso lo sabe Guillén, otro personaje polémico.

"Se va a esforzar. Lo hará. Si tratas a Manny con respecto, va a estar bien", comentó el piloto venezolano. "Lo único que quiero que haga es remolcar carreras. Va a correr. No lo hará como Juan Pierre, pero lo hará como Manny. Me gustarí­a que jugase todos los dí­as, pero no sé. Ya no tiene 15 años".

FUENTE: Agencia AP