Boxeo Boxeo -  21 de abril de 2010 - 20:00

Cientos asisten a entierro de Edwin Valero

EL VIGIA, Venezuela (AP). Entre lamentos y gritos de "campeón", cientos de venezolanos despidieron el miércoles a Edwin Valero, el ex monarca ligero que se suicidó tras ser detenido por el presunto detenido de su esposa.

Los seguidores de Valero recorrieron unos 40 kilómetros desde Bolero Alto, el poblado pobre donde nació hasta el gimnasio donde comenzó su carrera boxí­stica, y de allí­ se dirigieron hasta el cementerio de El Vigí­a, a unos 750 kilómetros al sudoeste de Caracas.

La larga caravana de motos y camionetas hizo sonar bocinas y sirenas, y sus admiradores repetidamente gritaban "¡campeón, campeón!".

Valero, de 28 años, se quitó la vida la madrugada del lunes en su celda tras ser detenido en la ví­spera por el presunto asesinato de Jennifer Carolina Viera.

La despedida del púgil --que ostentaba una foja invicta en 27 combates, todos por la ví­a rápida, que le valieron ser considerado entre los mejores boxeadores venezolanos de la historia-- incluyó una exhibición de boxeo frente al féretro, en la que uno de los combatientes, el joven Joel Finol, no aguantó y rompió en lagrimas sobre el ataúd.

"Era alguien grande, me rompe el corazón verlo así­, muerto, todaví­a tení­a mucho que dar", dijo Finol a la AP.

Desde 2008, el nombre de Valero se asoció repetidamente en hechos de violencia doméstica, los cuales fueron reseñados por la prensa y desmentidos por el púgil y sus allegados.

Las muertes se produjeron semanas después de que Viera fue recluida en un hospital de la ciudad suroccidental de Mérida tras presentar una fractura en una costilla que le laseró un pulmón, que según versiones de la prensa, fue ocasionada por una golpiza que le propinó Valero.

"Espero que reciba la misericordia de nuestro señor, que lo reciba ante él, lo lave del delito y limpie su pecado", dijo el sacerdote Esteban Gudiño tras una misa en su honor. "Es una tragedia para todos cuando la vida de un joven acaba así­, ojalá esto sirva para que otros emulen lo positivo que hubo en él y se aparten de las drogas y el alcohol".

El boxeador José Luis Varela, quien junto con Finol participó en la exhibición de boxeo, expresó que "Edwin fue un baluarte del deporte que no supimos valorar, lo señalaban, pero la mayorí­a no quisimos ver que tení­a problemas (de drogas y alcohol) y por eso lo perdimos".

Valero, que nació el 3 de diciembre de 1981, encontró una muerte trágica tras un historial de violencia doméstica y de abusos de alcohol y drogas desde temprana edad que solí­an ser minimizados por amigos, aficionados y autoridades por su grandeza sobre el cuadrilátero.

En septiembre de 2009, Valero desmintió versiones periodí­sticas que aseguraban que estuvo arrestado por cargos de violencia doméstica en contra de su madre y hermana. La policí­a de El Vigí­a nunca quiso confirmar ni negar las versiones.

Según la prensa, el boxeador fue arrestado entonces después que un vecino llamó a los servicios de emergencia para denunciar que éste le habí­a pegado a su madre y a una hermana durante una disputa familiar.

Valero repetidamente se quejó de la que catalogaba como una "campaña de desprestigio" por parte de sectores de la prensa que no le perdonaban su simpatí­a hacia el presidente Hugo Chávez, al extremo que se tatuó la imagen del gobernante en su pecho.

En otro incidente, en abril de 2009, y bajo circunstancias nunca aclaradas por la policí­a Viera ingresó a un hospital de El Vigí­a con una herida de bala en la pierna izquierda. Supuestamente recibió un disparo al frente de su casa, efectuado por un desconocido motorizado.

El más reciente se dio el mes pasado, cuando Valero fue acusado por la fiscalí­a por los delitos de acoso y hostigamiento contra su esposa, además de amenaza laboral hacia una médico y una enfermera y resistencia a la autoridad por reñir con policí­as.

La acusación de violencia doméstica se produjo después que su esposa fue hospitalizada con fractura de costillas. Durante la hospitalización de Viera, Valero tuvo el altercado con el personal médico.

A raí­z de estos incidentes, Valero fue internado en un hospital de Mérida para un tratamiento de desintoxicación, donde tení­a previsto permanecer nueve dí­as. Valero salió en libertad provisional el 7 de abril después que dos personas cercanas al púgil pagaron una millonaria fianza.

Un tribunal local posteriormente decidió que hiciese frente al proceso judicial en libertad condicional.

Y el domingo se supo la noticia del hallazgo del cuerpo inerte de Viera en un hotel de la ciudad central de Valencia.

La pareja se alojó en el hotel, después que Valero pudo burlar la custodia policial que le fue asignada, según su abogada Milda Mora.

El funeral de Viera se realizó el martes y tras el mismo la madre de la joven, Mary Finol, aseguró que Valero tení­a problemas con el alcohol y las drogas.

Pero sus amigos y compañeros le recordaron como un muchacho sano y disciplinado que hizo del gimnasio su hogar para alcanzar su sueño de convertirse en campeón mundial.

Valero "era un niño sano, disciplinado muy agradecido que le pidió a mi papá permiso para quedarse a dormir en el gimnasio porque querí­a entrenar a diario, pero viví­a lejos y no tení­a dinero para pagar el transporte", dijo José Oscar Ortega, hijo del fundador del Gimnasio Francisco "Morochito" Rodrí­guez.

Su carrera profesional se destacó al ganar por nocaut en el primer asalto sus primeras 18 peleas, batiendo un récord de 16 que databa de 1905 y que impuso el estadounidense Young Otto. La seguidilla culminó el 25 de marzo de 2006, cuando el mexicano Genaro Tranzacos se las arregló para no sucumbir ante su demoledora pegada. El combate finalizó en el segundo round.

"Nada podrá borrar sus hazañas (deportivas), fue uno de los grandes del boxeo. Su vida debe ser ejemplo de lo bueno y lo malo para las generaciones futuras", dijo Julio Hernández, presidente de la Asociación de Boxeo del estado de Mérida.

FUENTE: Agencia AP

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