BOGOTA (AP). Las hinchadas del Deportivo Cali y del América provocaron desmanes en el estadio Pascual Guerrero de Cali y sus alrededores, con saldo de dos heridos y media docena de retenidos, anunció la policía.
El torneo se disputa a mediados de semana y el campeón clasificará a la Copa Sudamericana de 2013.
Los incidentes se extendieron a los alrededores del recinto, donde los vándalos rompieron cristales de almacenes, residencias y automóviles.
Las primeras refriegas se registraron en distintos lugares de Cali, capital del departamento del Valle, en la antesala del encuentro.
El partido iba 0-0 y el árbitro Diego Escalante optó por no reanudarlo ni reprogramarlo para el jueves por la supuesta falta de garantías.
"Vimos una falencia en la seguridad, hubo invasión (a la cancha) por parte del público y como capitán del equipo arbitral tomamos la decisión de no continuar el partido... un gol de cualquiera de los dos equipos no nos aseguraría que la gente no ingresaría nuevamente", declaró Escalante a los medios.
Escalante, sus compañeros y los dos equipos se refugiaron en los vestuarios y fueron protegidos por la policía.
Las acciones violentas ocurren con frecuencia en el balompié colombiano, en ocasiones con decenas de heridos y retenidos.
FUENTE: Agencia AP


