Fútbol Fútbol -  3 de diciembre de 2010 - 00:00

Comité Olí­mpico de EEUU percibe derrota inesperada

COLORADO SPRINGS, Colorado, EE.UU. (AP). Los representantes del Comité Olí­mpico de Estados Unidos fueron el jueves sólo poco más que observadores atentos cuando la FIFA le otorgó a Qatar la Copa Mundial del 2022.

Sin embargo, la sorprendente derrota estadounidense en la pugna por organizar un importante acontecimiento del deporte internacional fue algo ya experimentado por el Comité Olí­mpico de Estados Unidos (USOC), cuya candidatura por montar los Juegos Olí­mpicos del 2016 en Chicago fracasó hace 14 meses.

El presidente Barack Obama consideró que la FIFA tomó la "decisión equivocada" al otorgarle la sede a Qatar sobre Estados Unidos.

La federación estadounidense de fútbol se gastó millones de dólares en su campaña, con el ex presidente Bill Clinton involucrado activamente en el proceso.

Quienes apoyaban la candidatura de Estados Unidos confiaban que la vuelta del torneo por primera vez de 1994 ayudarí­a a fomentar la popularidad del deporte en el paí­s, la cual ha ido creciendo en forma paulatina.

Obama habló brevemente en la Casa Blanca antes de reunirse con los flamantes gobernadores de estados que fueron electos el mes pasado.

El director del USOC, Scott Blackmun, dijo que la victoria de Qatar ilustra un nuevo panorama en el negocio de recibir grandes acontecimientos.

"El resultado de hoy demuestra cuán globales se han vuelto estas contiendas, y cuán difí­cil son de ganar", consideró Blackmun. "Al mirar la historia reciente de las contiendas por los Juegos Olí­mpicos y la Copa Mundial, los ganadores son, en muchos casos, anfitriones por primera vez con un sustancial gasto del gobierno federal detrás".

Aunque incidieron otros factores polí­ticos, el USCO consideró que el deseo del Comité Olí­mpico Internacional de llevar los juegos a un nuevo paí­s y un nuevo continente es la causa en buena parte del cuarto lugar que recibió Chicago en la pugna que ganó Rí­o de Janeiro.

La derrota de Estados Unidos ante Qatar en la contienda por la Copa Mundial presentó algunos rasgos similares: una renuncia del organismo rector a una ruta segura con la intención de llevar su deporte a un territorio desconocido, quizá exótico.

Ese es el panorama que alguna otra candidatura estadounidense podrí­a enfrentar en el futuro, y en el escenario olí­mpico no hay posibilidades sino hasta que al menos comience la pugna por los juegos del 2022.

FUENTE: Agencia AP