SANTIAGO DE CHILE (AP). La selección chilena trabaja a puertas cerradas y con un tratamiento médico acelerado para el lesionado delantero Humberto Suazo antes de viajar a Sudáfrica para el Mundial.
El técnico Marcelo Bielsa trabaja en jornadas dobles y su principal preocupación es definir cómo reemplazará a Suazo, máximo artillero del equipo en las eliminatorias sudamericanas.
Suazo sufrió un desgarro en el muslo izquierdo el domingo en el partido que Chile disputó con Israel, en el que el delantero marcó uno de los tres goles. Su recuperación se estima tomará entre dos y tres semanas y se perderá al menos los dos primeros partidos del Mundial.
En el tratamiento que los médicos le han aplicado figura la inyección de plaquetas en el muslo y sesiones en una cámara hiperbárica. La aplicación de plaquetas está prohibida y es considerada como dopaje en caso que se aplique en forma intramuscular, por lo que se ha suscitado una controversia.
Los médicos y la dirigencia del fútbol chileno aseguran que no se trata de dopaje porque las plaquetas se aplican directamente al hematoma para recuperar al jugador de la lesión y no fortalecer su musculatura.
El técnico ha mantenido los entrenamientos cerrados y no ha soltado prenda sobre el reemplazo de Suazo.
Además, los jugadores y los dirigentes de la federación lograron un acuerdo sobre los premios que se pagarán al plantel.
Cada jugador ganaría 691.000 dólares si Chile gana el Mundial. Por cada triunfo en la primera fase percibirán 300.000 dólares y 150.000 por un empate. En caso de avanzar a las siguientes rondas, el acuerdo considera el pago de un porcentaje de los premios que entrega la FIFA a cada equipo.
"Ha sido un acuerdo satisfactorio, con una relación muy armónica, sin problemas", dijo el gerente de la federación, Carlos Morales.
FUENTE: Agencia AP