JOHANNESBURGO (AP). Fue una actuación histórica, pero Paraguay se quedó con la sensación de que estaba para más en Sudáfrica.
Ante los campeones europeos, el equipo de Gerardo Martino jugó quizás su mejor partido del torneo y exhibió las mejores cualidades que lo llevaron a ser segundo en las eliminatorias sudamericanas: presionó a los españoles en todos los sectores de la cancha pero sin descuidar del todo el ataque.
"Para nosotros fue bueno el Mundial, aunque no fue lo que veníamos a buscar porque queríamos seguir con vida mañana y se nos escapó por poco", dijo el entrenador de Paraguay, Gerardo Martino. "No nos metimos atrás, jugamos más adelante presionamos y no le dejamos salida limpia, enfrentamos a un gran rival pero analizando no sé si merecía ganar".
Paraguay fue un equipo que se dio el lujo de soñar en grande tras ganar su grupo _nada menos que por encima del campeón mundial Italia_ y que llegó al campeonato sin su emblemático delantero Salvador Cabañas.
"La historia pasaba por entrar en la última semana de la Copa del Mundo", señaló Martino.
"Cuando uno analiza el partido de hoy y ve la circunstancias y cómo se ha jugado con una selección que es la número uno por mucho tiempo, uno se queda con la sensación que así como llega España a semifinales también pudimos haber llegado nosotros".
Los paraguayos fueron de menos a más en el torneo e irónicamente alcanzaron su mejor expresión en su único revés.
Debutaron con un empate 1-1 con Italia, eventualmente eliminado en las primeras de cambio, y luego vencieron 2-0 a Eslovaquia e igualaron 0-0 con Nueva Zelanda.
Nuevamente tuvieron problemas en la definición al empatar 0-0 con Japón en octavos de final, aunque se impusieron 5-3 en una definición por penales.
"Tenemos sentimientos encontrados porque hicimos un buen partido pero perdimos, quizá si nos vamos a los suplementarios o penales nos metíamos a los cuatro mejores", dijo el zaguero Paulo Da Silva. "Nos vamos tristes porque nos hubiera gustado estar ahí y lo tuvimos en la mano".
La ausencia de Cabañas _quien se recupera de un balazo en la cabeza_ quizás pesó en el ataque guaraní, que apenas logró tres goles en cinco partidos. Ninguno fue obra de los delanteros.
"Quizá pesó que no estuviera Cabañas, eso no lo vamos a saber jamás, pero creo que se hizo un buen trabajo", expresó el delantero Nelson Haedo Valdez. "Hoy mi gol debió contar, ya vi la repetición y la FIFA seguramente se disculpará conmigo por haberse equivocado. Queda un sentimiento de rabia", agregó en referencia al tanto que marcó en los primeros minutos y que fue anulado por fuera de lugar.
Con la artillería disminuida, la defensa se encargó de remolcar a una "Albirroja" que sólo permitió dos tantos en todo el torneo.
Da Silva, Darío Verón, Claudio Morel y Antolín Alcaraz _un cuarteto que se conoce de memoria_ formaron un bloque impenetrable hasta para la temida España, que necesitó de un gol casi milagroso de David Villa para vencer al arquero Justo Villar.
Y la manera en que Paraguay fue eliminado no puede ser descrita de otra forma que no sea desgarradora.
Iker Casillas el atajó un penal a Oscar Cardozo, quien pidió y metió el último tiro contra Japón. Poco después, Villar también le detuvo un tiro desde los 12 pasos a Xabi Alonso.
Cuando parecía que el encuentro se iría al alargue o incluso los penales, una ruleta rusa para cualquiera, apareció el tanto de Villa a los 83 minutos, una carambola en la que la pelota pegó dos veces en los postes antes de entrar al arco.
El futuro es una incógnita para Paraguay, que en Sudáfrica disputó su cuarto Mundial consecutivo.
Cabañas, su máximo goleador en las eliminatorias, se recupera favorablemente del balazo, pero su regreso al fútbol es improbable.
Varias de sus figuras como Roque Santa Cruz, Valdez, Paulo Da Silva, Oscar Cardozo y Lucas Barrios no llegan o apenas rozan los 30 años, por lo que no es descabellado que continúen el ciclo hacia Brasil 2014.
"Ha terminado un proceso de cuatro años", sentenció Martino, de futuro incierto en el banquillo albirrojo. "Empieza una etapa nueva".
FUENTE: Agencia AP

