Fútbol Fútbol -  21 de junio de 2010 - 16:00

Mundial: Pelea en selección de fútbol golpea a toda Francia

PARIS (AP). Cuando Francia ganó la Copa Mundial en 1998, el apoyo a los polí­ticos franceses en las encuestas aumentó y el paí­s reivindicó su modelo de asimilación étnica con las minorí­as de sus ex colonias africanas.

Los tiempos han cambiado.

El equipo de este año, que boicoteó un entrenamiento después de la expulsión del delantero Nicolas Anelka por insultar al técnico Raymond Domenech, ha expuesto a Francia a un ridí­culo mundial, privando al presidente Nicolas Sarkozy y la golpeada economí­a del paí­s de un poquito de gloria.

El episodio reveló ante la prensa los conflictos en el vestuario y todaví­a más importante, en el campo de juego. Ahora, hasta Sarkozy se está involucrando y la pelea llegó a las directivas corporativas: algunos patrocinadores y anunciantes se alejaron el lunes del equipo.

El equipo francés regresó a los entrenamientos el dí­a antes del partido del martes contra Sudáfrica. Después de un empate y una derrota en sus apariciones anteriores, Francia está obligada a ganar con por lo menos cuatro goles para avanzar en el Mundial, y esperar que Uruguay y México no empaten.

"Les Bleus", el querido apodo del equipo francés, ahora le ha dado a Francia una mala imagen.

"Está claro que parecemos tontos, que todos están riéndose y la gente está escandalizada. Eso no es bueno", dijo el encuestador Gael Sliman de la compañí­a BVA. "En términos de imagen, nos daña por un tiempo. Pero volverá a la normalidad".

Con frecuencia los franceses creen que su paí­s representa nobles ideales como los derechos humanos universales y la democracia, así­ que tanta vergüenza en un escenario internacional los golpea con fuerza.

Sarkozy tuvo que referirse al drama del equipo públicamente el sábado en el podio de un foro económico en San Petersburgo, Rusia.

Parado al lado del presidente ruso Dmitry Medvedev y flanqueado por banderas de ambos paí­ses en una rueda de prensa, Sarkozy hurgó una respuesta al ser interrogado sobre el incidente y dijo: "En los deportes, como en la vida, no siempre se gana".

Luego, calificó los comentarios atribuidos a Anelka como "inaceptables".

Rivales del presidente francés reaccionaron. Un polí­tico de extrema derecha pidió la renuncia de los ministros de salud y deportes; un diputado socialista dijo que el espí­ritu de la época bajo el conservador Sarkozy favorece el individualismo como lo han mostrado las súper adineradas estrellas del fútbol, en detrimento del interés nacional.

El episodio no pudo haber llegado en un peor momento para Sarkozy, cuyo respaldo en las encuestas ha estado hundiéndose y cuyo gobierno está abordando espinosos asuntos como una reforma al sistema de pensiones y un adverso clima económico global.

"Los poderes polí­ticos van a tener que evitar la impresión de que la crisis en el fútbol en el equipo de Francia refleja una crisis polí­tica", dijo el analista polí­tico Stephane Rozes de la compañí­a de consultas Cap. "Hay un riesgo de que las dos cosas puedan ser mezcladas".

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Los periodistas de AP Angela Charlton, Ingrid Rousseau y Christina Okello contribuyeron a este despacho.

FUENTE: Agencia AP

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